lunes, 24 de noviembre de 2014

FLÚOR EN EL AGUA POTABLE



El flúor y sus compuestos
  

El flúor es un elemento relativamente abundante en la naturaleza y forma compuestos con la mayoría de los elementos, excepto los gases nobles helio, argón y neón. Su nombre fue sugerido a Sir Humphry Davy por A. Ampere en 1812. Sin embargo, fue posible aislarlo a principios del siglo XX, trabajo realizado por Ferdinand Fréderic Henri Moissan, Premio Nobel en 1906. El problema era que este elemento es el más electronegativo y, por lo tanto, su ion es el más difícil de oxidar.

Una vez aislado, el flúor es un gas diatómico de color amarillo pálido. Es el miembro más liviano de los halógenos. Su masa atómica es 18,998403. Su punto de fusión es 53,54 K y el punto de ebullición es 85,02 K. La energía de ionización del gas es 402 Kcal/ mol. Su potencial de reducción standard es 2,9 V y es el más electronegativo de todos los elementos (4,10 en la escala de Alfred-Rochow, 3,98 en la escala de Pauling, y 3,91 en la escala de Miiliken). El radio covalente es 71 pm y el radio iónico en un ion fluoruro coordinado octaédricamente es 133 pm.


Una vez aislado, el flúor reacciona con las sustancias oxidabas, incluso algunos materiales considerados estables. Es demasiado reactivo para existir en su estado elemental en la naturaleza. Sin embargo, los enlaces que forma con átomos de otros elementos son relativamente fuertes.
  
El flúor es un elemento muy tóxico y reactivo. Muchos de sus compuestos, en especial los inorgánicos, son también tóxicos y pueden causar quemaduras severas y profundas. Hay que tener cuidado para prevenir que líquidos o vapores entren en contacto con la piel y los ojos.
   
Se conocen alrededor de 170 minerales que contienen flúor. Los más abundantes son fluorita (CaF2) y apatita Ca5(PO4)3 (F,OH,CI,1/2CO3) Existen distintos tipos de apatita, dependiendo si el ion unido al fosfato es un fluoruro, cloruro, hidroxilo o carbonato. Este mineral es la principal fuente de fosfatos utilizados como fertilizantes.
  
Mientras que para los consumidores la utilización de compuestos de flúor en la industria pasa casi inadvertida, algunos compuestos se han vuelto familiares a través de usos menores pero importantes, como aditivos en pastas de dientes y superficies fluoropoliméricas antiadherentes sobre sartenes y hojas de afeitar (teflón por ejemplo).

El flúor y las caries

Para que se forme una caries, además de una dieta cariogénica rica en azúcar, interviene la placa bacteriana y que los dientes afectados sean susceptibles a la caries.

En muchos países, el fluoruro se agrega intencionalmente al suministro de agua, pasta dentífrica y a veces otros productos para prevenir las caries. Debe notarse que el fluoruro también se encuentra en algunos comestibles y en el aire,  por lo que la cantidad ingerida de fluoruro por las personas puede ser más alto que lo supuesto por la autoridad sanitaria. Se ha sabido durante mucho tiempo que la ingesta de fluoruros en forma excesiva tiene efectos tóxicos serios. Por eso los científicos están debatiendo ahora si fluorar el agua confiere un beneficio a largo plazo.

El fluoruro fue utilizado por primera vez en la prevención de caries en la década de 1940, y su efectividad es defendida en dos áreas:
 
  1. El fluoruro inhibe las enzimas que producen ácidos en las bacterias de la placa dental. Esta observación es válida, pero algunos científicos creen ahora que el impacto dañino del fluoruro en otras enzimas útiles pesa más que el efecto beneficioso de la prevención de caries. 
  2. Los iones de fluoruro se ligan a los iones del calcio, fortaleciendo el esmalte del diente en los niños. Muchos investigadores consideran más una presunción que un hecho, debido a la evidencia contradictoria de los estudios en India y otros países durante los últimos 10 a 15 años. No obstante, el acuerdo es universal que la ingesta de flúor excesiva lleva a la pérdida de calcio en la matriz del diente, produciendo una amelogenesis imperfecta conocida como fluorosis dental. La sobreexposición severa, crónica y acumulativa puede causar la fluorosis del esqueleto.
A continuación explicaremos químicamente lo que sucede en el segundo punto:
La hidroxiapatita, cuya fórmula es Ca5 (PO4)3 OH, es un fosfato básico de calcio y forma parte de los dientes. Un cristal de hidroxiapatita puede variar su composición mediante un proceso de intercambio iónico. Los iones hidroxilo pueden intercambiarse con iones fluoruro pudiendo modificar, de este modo, un tercio del total de los iones originales. También es posible reemplazar los iones hidroxilo por iones carbonato. El ion calcio puede ser intercambiado por ion magnesio. Cuando los iones que se incorporan al cristal son iones fluoruro, el cristal resultante es mucho menos soluble que la apatita sin flúor. Se ha demostrado que 1 ppm de iones fluoruro en el agua potable hace disminuir las caries dentales en forma ostensible.

Los cristales de hidroxiapatita del esmalte tienen la forma de prismas hexagonales cuyo diámetro es aproximadamente de 0,05 A2. Son más largos que los cristales de hidroxiapatita de la dentina y del cemento. El "streptococo mutans" es el principal microorganismo de la flora bacteriana, cuyas enzimas metabolizan rápidamente los hidratos de carbono, en especial la sacarosa. Los ácidos orgánicos, subproductos de este metabolismo bacteriano, disminuyen el pH a 5,4.
 
Este es el nivel crítico que incide en la disolución de los cristales de hidroxiapatita. Se produce la ruptura del esmalte:



Ca5 (PO4)3 OH    ----------------  5Ca+2 + 3PO4-3 + OH-
5Ca+2 + 3PO4-3 + 2OH- + 5H4   ----------------  2Ca+2 + 3CaHPO4. 2H2O

Según la teoría de la quelación, el anión lactato se coordina con el calcio formando estructuras queladas.
                                 1OF-   ----------------   5CaF2 + 3PO4-3 + OH-



Se puede decir que los iones de lactato tienen la capacidad de solubilizar la apatita de los dientes. Ahora bien, cuando se ingiere fluoruro en concentraciones bajas (1 ppm), la hidroxiapatita se transforma en fluorapatita según la siguiente reacción:

    Ca5(PO4)3OH + F-   -----------------  Ca5(PO4)3F + HO


El valor límite permisible en el agua de bebida es de 1,5 mg por litro. (La OMS determinó que el valor límite en el agua de bebida para la India sea inferior a 1 mg por litro en 1998) determinando que estas pautas no son universales. Se ha demostrado que un rango de 0,5 ppm de fluoruro a 20ºC y 1,5 ppm a 10ºC, son las concentraciones óptimas para proteger la dentadura de la población infantil. Las concentraciones superiores tienen efectos acumulativos en los distintos tejidos provocando el envenenamiento crónico conocido como fluorisis.
 
Fluorosis mundial
La fluorosis es una condición que surge del consumo excesivo de un nutriente mineral, no es una carencia.

En algunas partes del mundo, incluso ciertas áreas de la India, Kenya y Tanzania, los suministros de agua natural contienen niveles de flúor mucho mayor que los deseables. El consumo de agua con un contenido cercano a 4 ppm dará por resultado una amplia fluorosis dental en la población. En esta condición, el diente se vuelve jaspeado y descolorido (foto de la izquierda). Al principio el diente tiene parches blancos como de tiza, pero pronto se vuelve de color café con áreas decoloradas (foto de la derecha). La fluorosis dental no es una condición excesivamente grave, pero la gente local que la padece se siente muy disgustada. En concentraciones muy altas, el fluoruro puede aumentar la fragilidad de los dientes y en ocasiones, hacer que se quiebren.

Las manchas blanquecinas o los denominados dientes jaspeados (foto arriba izquierda) son una indicación clara de la sobreexposición del fluoruro durante la niñez cuando los dientes se estaban desarrollando. Estos efectos no se encuentran si los dientes erupcionaron antes de que ocurriera la sobreexposición al fluoruro; por consiguiente, el hecho que un adulto no muestre estos signos necesariamente no significa que el fluoruro ingerido este en un nivel “optimo” de seguridad.

La ingesta crónica y excesiva de fluoruro puede llevar a un severo daño a la estructura ósea del individuo. Los síntomas tempranos incluyen el dolor esporádico y limitación del movimiento en articulaciones, dolor de cabeza, dolor de estómago y debilidad muscular pueden estar advirtiendo del problema. La próxima fase es el osteoesclerosis y finalmente se dañan la espina, las grandes articulaciones, músculos y sistema nervioso.

La fluorosis esquelética tiene consecuencias mucho más serias que la fluorosis dental y puede resultar de un prolongado consumo de agua con altos niveles de flúor de 4 a 15 ppm. Un estudio realizado en el norte de Tanzania reveló una alta incidencia de anormalidades fluoróticas en los huesos de sujetos mayores que usualmente consumían agua con altos niveles de flúor. Los exámenes radiológicos demostraron que los huesos son muy densos o escleróticos y que la calcificación anormal es común en los ligamentos intervertebrales, donde los tendones unen los músculos a los huesos y en áreas interóseas, como por ejemplo en el antebrazo. La fluorosis esquelética puede causar dolor de espalda y rigidez así como deformidades neurológicas.
 
La fluorosis dental y del esqueleto, es irreversible y no hay tratamiento actual. El único remedio es prevenirla, evitando la ingesta excesiva de fluoruro.

La última información muestra que la fluorosis es endémica en por lo menos 25 países del globo (ver mapa). El número total de personas afectadas no es conocido, pero una estimación conservadora es de varias decenas de millones. En 1993, 15 de los 32 estados de la India se identificaron como endémico para la fluorosis. En México, 5 millones de personas (aproximadamente 6% de la población) es afectada por el fluoruro debido al agua subterránea. La fluorosis es prevalente en algunas partes de China central y occidental, y no sólo causada por el agua de bebida sino por la respiración de ambientes saturados con flúor por la combustión de carbón mineral contaminado con este elemento. Por este motivo existe una fluorosis industrial que está en aumento.

Algunos gobiernos no son todavía totalmente conscientes del problema del fluoruro o no se convencieron de su impacto adverso en sus poblaciones. Se necesitan más esfuerzos para apoyar más investigaciones en este campo y promover políticas prudentes en los gobiernos con respecto al fluoruro como contaminante.
 

Neurotoxicidad del flúor
   
El Fluoruro de sodio es agregado actualmente a la mayoría de los sistemas de agua municipales de todo el mundo. Las autoridades dicen que el único objetivo es prevenir las caries dentales en los niños. Su uso ha aumentado rápidamente desde los años 50.
   
El Fluoruro de sodio está también registrado en la EPA (Agencia de Protección del Medioambiente) como un veneno para ratas, aun cuando sus defensores dicen que su uso a bajos niveles en el agua no supone preocupaciones adversas para la salud.
   
Existe considerable investigación realizada en el fluoruro con respecto al cáncer, defectos en los nacimientos y riesgos para los sistemas respiratorio, gastrointestinal y urinario, sin embargo, existe muy poca investigación realizada con respecto a sus efectos neurológicos.

Hace ya muchos años, los científicos en la Alemania Nazi descubrieron que podían debilitar las funciones mentales de los humanos con ingestiones de Flúor, estos mismos científicos nazis fueron contratados por EEUU para desarrollar planes en un programa de debilitamiento de la mente humana a nivel mundial a través del Flúor, desde aquellos años se aumenta significativamente la ingesta del Flúor en los humanos.

En el año 1996, investigaciones chinas han demostrado que los niveles de fluoruro en el agua potable a niveles de 3-11 ppm (partes por millón) afectan el sistema nervioso sin causar malformaciones físicas previas.
   
Otro estudio chino encontró que provoca Desorden Atencional en humanos adultos, si se les administran gotas sublinguales conteniendo 100 ppm de fluoruro de sodio.

Aparte del agua potable fluorada, las fuentes más comunes de exposición al fluoruro son las bebidas procesadas, las pastas dentífricas, los enjuagues bucales, los suplementos dietéticos y la comida. Las pastas dentífricas contienen 1000 a 1500 ppm de fluoruro y los enjuagues bucales contienen 230-900 ppp de fluoruro.
  
En el hogar, los niños pueden estar expuestos a altos niveles de fluoruros si tragan pasta o gel para los dientes o enjuagues dentales que contienen fluoruro. Los padres deben supervisar el lavado de los dientes y colocar, a lo sumo, una cantidad de pasta dental del tamaño de un pequeño guisante en el cepillo de dientes, y deben enseñar a los niños a no tragar productos dentales. La gente que vive en áreas con agua con niveles de fluoruro normalmente altos, debería usar otras fuentes de agua potable, por ejemplo agua embotellada.

En 1995, en un artículo titulado "Neurotoxicidad del Fluoruro de Sodio en Ratas" que apareció en el periódico Neurotoxicology y Teratology, el Dr. Phyllis J Mullenix del Departamento de Toxicología del Forsyth Research Institute, en Boston, declara:
  
"Aún está sin explorar, sin embargo, existe la posibilidad que la exposición al fluoruro esté ligada con trastornos sutiles del cerebro. Este es el primer estudio en demostrar que el funcionamiento del sistema nervioso central es vulnerable a fluoruro y que los efectos en la conducta dependen de la edad que se produce la exposición y que el fluoruro se acumula en los tejidos del cerebro. Por supuesto, las conductas no se extrapolan, pero una ruptura genérica del modelo conductual como el que se encontró en este estudio en ratas puede ser indicativo de potenciales disfunciones motrices, déficit de IQ (coeficiente de inteligencia) y/o trastornos de aprendizaje en los humanos. Las sustancias que se acumulan en el tejido cerebral potencian la inquietud sobre el riesgo neurotóxico."
  
El mismo informe de Neurotoxicología, Teratología y Psiquiatría Preventiva declara como la exposición al flúor durante el embarazo está relacionado con Trastornos del Aprendizaje (disminución del cociente intelectual), Déficit Atencional y Desórdenes de la Conducta.
 
No es extraño que una gran cantidad de niños en el mundo presente las patologías que se demuestran en el informe, y desgraciadamente los medicamentos para "mejorar" son más tóxicos aún.
 
El flúor y la agresión
Es conocido el hecho que el Flúor afecta la Tiroides y ésta al funcionar incorrectamente provoca señales "silenciosas" que pueden incluir profundos cambios conductuales, problemas neurológicos, perturbaciones del sueño y de la memoria, demencia, psicosis, depresión, letargo o pérdida de iniciativa, aumento de los niveles del colesterol y de acuerdo a la Fundación para la Tiroides de Canadá “deterioro intelectual general” entre otros desórdenes.

En Estados Unidos (según informes recibidos del año 2004) un tiroteo escolar  fue llevado acabo por un muchacho que tomaba un fármaco fluorizante, Prozac. Otro fluorizante narcótico, Luvox, era ingerido, según informes recibidos, por uno de los que dispararon en la tragedia Columbina. En forma semejante, existen informes de extrañas conductas que han sido observadas en soldados de EE.UU, estas extrañas, sicopáticas y agresivas conductas han sido observadas en individuos después de haber ingerido Lariam, que es un medicamento fluorizado anti-malaria. Según un artículo de enero del 2004 de Archivos de Medicina Interna, los reducidores del colesterol statins, ha sido relacionado ahora con una conducta agresiva. Lescol, Lipitor, Baycol y Crestor son todos fluorizados. El Baycol fue sacado del mercado, después de conocerse de por lo menos 31 muertes debido a sus síntomas adversos.
  
Al contrario de la permanente falta de conocimiento en EEUU con respecto a los fluoruros, la toxicidad del flúor ha sido muy conocida, estudiada y bien documentada en otros países por casi un siglo.
  
Andreas Schuld que es el fundador de 'Padres de niños envenenados con Flúor' con sede en Canadá, es considerado por muchos en este momento, de ser uno de los expertos líderes en fluoruros alrededor del mundo. Él declara, "los químicos de IG Farben descubrieron que los fluoruros eran potentes substancias anti-tiroideas en los años treinta.”
   
Después de este descubrimiento en Alemania, miles de pacientes, sólo en una clínica, hicieron decrecer su actividad tiroidea a través de la administración de diminutas dosis de compuestos fluorados. Un probado y eficaz método de administrar este tratamiento médico anti-tiroideo era bañar a los pacientes por algunos minutos en agua dosificada con cantidades de compuestos fluorados.

Mientras que el sobre peso y la obesidad están quizás entre los síntomas más conocidos y visibles de los trastornos de la tiroides, hay otras señales de crisis tiroidea que no son visibles y no llegan a ser aparentes hasta que la persona afectada alcanza un "punto de ruptura".
  
Las señales "silenciosas" de crisis tiroidea pueden incluir profundos cambios conductuales, problemas neurológicos, perturbaciones del sueño y de la memoria, demencia, psicosis, depresión, letargo o pérdida de iniciativa, aumento de los niveles del colesterol y de acuerdo a la Fundación para la Tiroides de Canadá “deterioro intelectual general”.
  
Además, atípicos y violentos episodios de violencia han sido reportados con bastante más frecuencia que aquellos aquejados por desórdenes de la Tiroides, “Grave’s Desease” es nombrada a menudo “Violencia de Grave”. A veces acompañando a la depresión se encuentran sentimientos de separación emocional y entumecimiento emocional, ambos han sido descritos repetidamente o se han atribuido a los niños involucrados en las matanzas de escolares.
  
El número de ciudadanos que padecen, hoy en día, problemas a la tiroides en los EE.UU. es desconocido porque se piensa que muchos no están diagnosticados en este momento. Además, la mayoría de las personas no se da cuenta que los síntomas emocionales y psicológicos anteriormente descritos, podrían ser la señal de un funcionamiento defectuoso de la tiroides.
  
Según la información encontrada en el sitio web del Instituto Nacional de Salud, dos-tercios de los adultos norteamericanos están luchando ahora con su peso. En el sitio web del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), hay un informe que declara que aproximadamente dos-tercios de las personas en EE.UU. están siendo fluorizadas mediante el agua que beben. También indicativo de una epidemia tiroidea nacional es el hecho que Synthroid, una droga que se usa para tratar el mal funcionamiento de la tiroides, es una de las drogas más prescritas en EE.UU.
  
Mientras muchos tratan de evitar el beber agua fluorizada comprando agua en botellas, dos-terceras partes de la población no tiene ninguna otra opción que bañarse en el "agua dosificada con diminutas cantidades de fluoruro” - el mismo método usado alguna vez en Alemania para disminuir el funcionamiento de la Tiroides.
  
Aún no se conocen completamente el lado oscuro de los efectos del flúor en los Estados Unidos, ni se conoce todavía si el flúor afecta en forma diferente a las personas según su raza y por consiguiente, el color de su piel. Schuld afirma que la investigación indica que la porosidad de los dientes o "fluorosis dental" es realmente una señal de desorden de la tiroides y que por lo menos en una prueba dirigida por el Departamento de Salud Dental en Nueva York, se hizo notar que el riesgo de fluorosis era mayor en niños afro-americano que en los niños blancos.
  
Quizás la progresiva ocurrencias de violencia y otras conductas inexplicadas, extraños comportamientos en EE.UU., así como las numerosas epidemias que ahora nos atacan, están, en efecto, todas relacionadas al hecho que dos-tercios de nuestra población está siendo dosificada en base diaria, con una conocida toxina tiroidea, en una dosis desconocida.
  
Envenenando la tiroides, todo el cuerpo tal como la mente será afectada.
  
La continua dosificación de las aguas en Norteamérica así como los productos farmacéuticos con compuestos fluorados sin una completa investigación sobre los efectos del flúor en la capacidad mental (especialmente de los niños) equivalen a un imprudente peligro.
   
Toxicidad del flúor

En el agua, aire, plantas y animales hay presentes pequeñas cantidades de flúor. Como resultado los humanos están expuestos al flúor a través de los alimentos y el agua potable y al respirar el aire. El flúor se puede encontrar en cualquier tipo de comida en cantidades relativamente pequeñas. Se pueden encontrar grandes cantidades de flúor en el té y en los mariscos.

Si se absorbe flúor con demasiada frecuencia, puede provocar caries, osteoporosis y daños a los riñones, huesos, nervios y músculos.

Algunos autores indican como perjudicial una ingestión de 20 - 80 mg diarios de fluoruro que abarque un período de varios años. Sin embargo, otros dejan constancia que los porcentajes de fluorosis endémica crónica llegan hasta 68% con concentraciones de 1,7 a 1,8 ppm en niños de 12 años.

El aumento de fluoruro en tejidos duros depende de la edad, sexo, lugar de vivienda y hábitos alimenticios. Como la cantidad de fluoruro requerida en la dieta es de 1 - 2 mg por día, es posible obtenerlo de algunos alimentos. Sin embargo, no ha sido demostrado que el hecho de tener cantidades considerables de fluoruro en los tejidos beneficie al adulto. En las moléculas orgánicas, el flúor es preferentemente covalente. El enorme empleo de productos fluorados en tecnología y medicina ha provocado alteraciones y efectos secundarios en la salud. Es difícil conocer, afirmar o rechazar la dualidad de acción del fluoruro en sus diversas formas.

Está claro que el fluoruro es un veneno acumulativo y su toxicidad es mayor en el adulto que en el joven que está en su primera fase de acumulación. El flúor ha sido considerado responsable de retardo de la dentición. Se ha detectado una concordancia entre el retraso de aparición de caries y un retardo de la dentición. Se ha observado que los animales de laboratorio a los que se ha administrado fluoruro son más sensibles a los estimulantes y depresores que el grupo testigo. Otro hecho importante es que algunos estados alérgicos han sido atribuidos a productos que contienen flúor.

En consecuencia, la interrogante es si conviene someter a la gran población adulta al consumo de agua fluorada considerando que, si bien se beneficia a la población infantil, los efectos benéficos podrían obtenerse por otra vía. Las concentraciones que pueden causar fluorosis dependen de la temperatura, región en que se aplica y la tecnología utilizada. La dosificación exacta es algo muy complejo.

No hay consenso en lo que a fluoración del agua se refiere.

En la Sexta Región de México, se llevará a cabo un plan piloto fluorizando la leche en polvo del Programa de Alimentación Complementaria. Esta leche se reparte a los niños desde su nacimiento hasta seis años. El lugar para realizar la experiencia es Codegua y el proyecto lo ejecutará el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile. El financiamiento lo proporciona la Fundación Borrow, de origen británico, con el auspicio de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La Municipalidad de Codegua ha firmado un convenio con la Dirección de Salud Regional de la Sexta Región para que se lleve a cabo el plan.

En Santiago una resolución del Servicio de Salud Metropolitano del Ambiente fue enviada a la Empresa Metropolitana de Obras Sanitarias (EMOS) para que proceda a incorporar fluoruro en las aguas utilizadas por la población. Este proceso se comenzó a aplicar en 1996. Un grupo de académicos de la Universidad de Concepción objetó esta resolución e inició una polémica acerca de la conveniencia de agregar fluoruro al agua potable. Estos académicos estimaron que el proceso en discusión tendría consecuencias no deseadas. Además de un aumento de fracturas y cáncer óseo en la población, implementar la fluorización provocaría un daño ambiental que no ha sido tomado en consideración.

Suiza suspendió su programa experimental de fluoración del agua potable en 1975.

En Estados Unidos, nación donde comenzó la fluoración, 2500 ciudades suspendieron el proceso en 1975 y el presidente Ford firmó el acta pública "The Safe Drinking Act", que establece que: "Ninguna reglamentación nacional, referente a aguas de bebidas, puede requerir de autoridad alguna la adición de cualquier sustancia, con el propósito de prevención de la salud, sin que pueda considerarse dicha adición como contaminación de agua". En 1994, sigue la discrepancia en ese país acerca de la conveniencia de fluorar el agua y la leche.

El 31 de octubre de 1985 el Ministerio de Salud de Francia firmó el decreto, que se implantó el 13 de enero de 1986, por el cual se permite la introducción de fluorato de potasio en la sal de cocina, en la proporción de 250 miligramos por kilo, con una tolerancia de más o menos 15 por ciento.

En Suecia, el Parlamento ordeno descontinuar la fluoración en 1971 y se optó por tratamientos tópicos de la población infantil.

Como no hay acuerdo entre los expertos, las vías alternativas cobran importancia. Las caries se produce con la intervención de la bacteria estreptococo mutans que hace fermentar los residuos alimenticios. La correcta higiene, el uso de pastas dentales sellantes, disminuye el nivel de esta bacteria.

En la actualidad, el público tiene acceso al test "caries creen" que mide unidades de colonias. Si los niveles de bacterias son altos, es posible aplicar un barniz antiséptico disuelto en resina sobre el diente y luego cubrirlo con una capa de poliuretano.

Existen sustitutos para la fluoración como píldoras, gotas y crema dental con flúor (foto de la derecha), pero ninguno de ellos combina la eficiencia y economía del proceso de fluoración del agua potable para el público en general. Debe tenerse en cuenta que las mayores tasas de caries dentales se da donde el agua no tiene flúor, con serias consecuencias para los pobres que no pueden pagar o no tienen acceso a un buen servicio de atención dental.

Aunque la fluoración del agua sea el método mas barato para luchar contra la caries dental, es necesario examinar y evaluar más detenidamente los sistemas alternativos de prevención de caries y así se evitarían los efectos adversos sobre la población. Cada vez más científicos están cuestionando los beneficios del fluoruro, incluso en pequeñas cantidades.

El flúor y el medio ambiente

El agua dulce de la superficie terrestre tiene unas concentraciones de fluoruro normalmente bajas de 0.01 ppm a 0.3 ppm.

En el agua subterránea, la concentración natural de fluoruro depende de aspectos geológico, químico y características físicas del acuífero, la porosidad y acidez de la tierra y piedras, la temperatura, la acción de otros elementos químicos, y la profundidad de los pozos de extracción. Las concentraciones del fluoruro en el agua subterránea pueden ir de 1 ppm a más de 25 ppm debido al número elevado de variables. En Kenya y Africa del sur, los niveles pueden exceder 25 ppm. En India han sido reportadas concentraciones de 38.5 los ppm.

El flúor está presente en la corteza terrestre de forma natural, pudiendo ser encontrado en rocas, carbón y arcilla. Los fluoruros son liberados al aire cuando el viento arrastra el suelo.

Los procesos de combustión en las industrias pueden liberar fluoruro de hidrógeno al aire. Este gas es muy peligroso, ya que en elevadas concentraciones puede causar la muerte. En bajas concentraciones puede causar irritaciones de los ojos y la nariz. Estos fluoruros que se encuentran en el aire acabarán depositándose en el suelo o en el agua.

Cuando el flúor se fija a partículas muy pequeñas puede permanecer en el aire durante un largo periodo de tiempo. Cuando el flúor del aire acaba en el agua se instala en los sedimentos. Cuando acaba en los suelos, el flúor se pega fuertemente a las partículas del suelo.

En el medio ambiente el flúor no puede ser destruido; solamente puede cambiar de forma. El flúor que se encuentra en el suelo puede acumularse en las plantas. La cantidad de flúor que tomen las plantas depende del tipo de planta, del tipo de suelo y de la cantidad y tipo de flúor que se encuentre en el suelo. En las plantas que son sensibles a la exposición del flúor incluso bajas concentraciones de flúor pueden provocar daños en las hojas y una disminución del crecimiento.

Los animales que ingieren plantas que contienen flúor pueden acumular grandes cantidades de flúor en sus cuerpos. El flúor se acumula principalmente en los huesos. Como consecuencia, los animales expuestos a elevadas concentraciones de flúor sufren de caries y degradación de los huesos. Demasiado flúor también puede provocar la disminución de la cantidad de alimento tomado por el estómago y puede alterar el desarrollo de las garras. Por último, puede provocar bajo peso al nacer.

En este momento existe una tendencia mundial de no cargar el medio ecológico con excesos de fluoruro provenientes de las aguas fluoradas que no han sido utilizadas en la protección bucal.

Prevenir el envenenamiento por fluoruro

Puede prevenirse el envenenamiento por fluoruro o puede minimizarse usando fuentes de agua alternativas, quitando el fluoruro excesivo del agua de bebida, y mejorando el estado nutritivo de las poblaciones en riesgo.

Las fuentes de agua alternativas: éstas incluyen el agua de superficie, agua de lluvia y el agua subterránea controladas.
·         El agua de la superficie: Se requiere cautela para optar por el agua de superficie, dado que suele contaminarse con sustancias químicas y agentes biológicos. No debe usarse el agua de la superficie para beber sin el tratamiento y desinfección adecuados. Las tecnologías para el tratamiento de esta agua están disponibles pero son demasiado costosas y complejas para las comunidades más pobres. Las tecnologías simples y económicas, como la filtración de arena, desinfección de agua por radiación ultravioleta o desinfección del agua por medio del cloro, son adecuadas en algunas zonas, pero no en todos los casos. La capacidad de la comunidad es un factor esencial asegurando la utilización exitosa de estas tecnologías. La desinfección con cloro a nivel del hogar se usa sólo en las emergencias.
·         Agua de lluvia: Normalmente es una fuente de agua más limpia y puede proporcionar una solución económica simple. El problema, sin embargo, es la capacidad de almacenamiento limitada en comunidades o casas. Se necesitan depósitos de almacenamiento grandes porque la lluvia anual es sumamente desigual en las regiones tropicales y subtropicales. Tales depósitos son caros y requieren infraestructura y espacio.
·         El agua subterránea con baja concentración de flúor: El volumen del fluoruro puede variar enormemente en los pozos de una misma área, dependiendo de la estructura geológica del acuífero y a la profundidad de dónde se extrae. Profundizando los pozos existentes o realizando perforaciones en otras áreas pueden resolver el problema. El hecho que el fluoruro es irregularmente distribuido en el subsuelo, verticalmente y horizontalmente, se debe controlar el tenor de flúor en forma sistemática en áreas dónde se considere geológicamente endémico.
Existen métodos para quitar el flúor del agua:
·         Floculación: La técnica de Nalgonda, nombre del pueblo en India dónde el método fue realizado. El método consiste en agregar alumbre al agua a tratar produciendo la precipitación del flúor. Desde que el proceso se lleva a cabo es más eficaz bajo condiciones alcalinas, agregando cal y que además sirve como desinfectante. Después de revolver la cuba, los elementos químicos se coagulan y precipitan en el fondo del recipiente, debido a que es más pesado que el agua. El agua tratada se retira en forma superficial sin remover el fondo.
·         Absorción: El otro sistema es filtrar el agua a través de una columna condensada con un absorbente, como la alúmina activada (Al2O3), el carbón de leña activado, o resinas de intercambio iónico, no son eficaces para la eliminación del flúor. Este método, también, es conveniente para las comunidades pequeñas y uso en el hogar. Cuando el absorbente se satura con los iones de fluoruro, el material del filtro tiene que ser lavado con un ácido débil y eliminado con solución alcalina. El efluente del lavado es rico en fluoruro y debe eliminarse cuidadosamente para evitar la contaminación del agua subterránea. Las unidades de casa son más convenientes para filtrar cantidades pequeñas de agua pensadas sólo para beber; pero un sistema de servicio extenso y eficaz exige asegurar que los filtros se reemplazan o se regeneren en el momento correcto. La tecnología es sólo parte del problema: la comunidad deberá entrenar al personal que lleve a cabo la tarea más los insumos químicos necesarios, por ello su puesta en funcionamiento es más difícil.
·         Evaporación: Es el simple uso del sistema de destilación, el sistema en si debe tener una fuente calórica. Puede ser eléctrica, gas ó combustible líquido. El resultado es óptimo para la eliminación del flúor. Los Emiratos Árabes lo utilizan para la obtención de agua dulce a partir del agua de mar, durante el proceso de generación eléctrica. Pero también elimina las sales útiles para el organismo, como el sodio y potasio, que debe ser repuesta de manera artificial. Tiene un costo elevado por la utilización del combustible y las instalaciones. En la actualidad hay un proceso menos costoso, que utiliza como fuente calórica el sol. El dispositivo fué desarrollado por la Marina de los Estados Unidos para obtener agua dulce a partir también del agua de mar, durante un naufragio. Para tal efecto se utiliza un recipiente plástico transparente de nailon; con forma de burbuja al inflarse. Una membrana separa el agua de mar de una cavidad de aire. Esta membrana tiene la propiedad de dejar pasar el vapor de agua y luego se condensa en las paredes internas de la burbuja que por gravedad desciende a un receptáculo para ser utilizada como agua dulce. Este dispositivo suele rendir apenas unos litros de agua destilada debido a su pequeño tamaño, de tan solo un metro de diámetro y su valor de destilación depende del suministro solar. Este principio puede ser utilizado a gran escala donde la radiación solar es intensa.
·         Condensación de humedad ambiente: el proceso consiste en la condensación de la bruma proveniente del mar durante la noche, unas mallas metálicas dispuestas en el paso de la bruma logran condensar la humedad ambiente en su superficie. El agua así recolectada en tanques es utilizada como agua dulce.
UNICEF ha trabajado estrechamente con los gobiernos en los programas del defluoración del agua subterránea en India dónde el fluoruro es excesivo. En los años ochenta, UNICEF apoyó la Misión de Tecnología del Gobierno en su esfuerzo por identificar y dirigir el problema del fluoruro: el Gobierno lanzó un programa como consecuencia, todavía en marcha, para proporcionar agua segura en todas las áreas afectadas. UNICEF también ha patrocinado investigación y desarrollo en el uso de alúmina activada para la eliminación del fluoruro del agua.

¿Cómo saber la cantidad de fluoruro que hay en tu cuerpo?
 
Hay exámenes para medir los niveles de fluoruro en la orina; estos exámenes pueden determinar si has estado expuesto a niveles de fluoruros por encima de lo normal. El examen de orina debe realizarse poco después de la exposición porque el fluoruro que no se retiene en los huesos abandona el cuerpo en unos pocos días.
   
Este examen no puede realizarse en el consultorio del doctor, pero puede llevarse a cabo en la mayoría de los laboratorios que evalúan exposición a sustancias químicas. El examen de orina para el fluoruro no puede utilizarse para predecir la naturaleza o la severidad de los efectos tóxicos.
  
En casos especiales se pueden realizar exámenes de los huesos para medir la exposición prolongada a los fluoruros.

viernes, 14 de noviembre de 2014

¡NO A LA FLUORACIÓN DEL AGUA!

NADIE PUEDE OBLIGARNOS A UNA FORZOSA MEDICACIÓN, BAJO EL ARGUMENTO DE MEJOR SALUD BUCAL.

Alemania: "En general, en Alemania se prohibe la fluorización del agua. La ley permite excepciones puntuales. El principal argumento del Ministerio de la Salud en contra de la fluorización generalizada es la naturaleza problemática de imponer una medicación obligatoria."(Gerda Hankel-Khan, Embajada de la República Federal Alemana, 16/9/1999)

Francia: "Los compuestos de flúor no se incluyen an la lista de productos para el tratamiento del agua por razones tamto éticas como médicas. (Lous Sanchez, director de Protección del Medio Ambiente, 25/8/2000)

Bélgica: "Este tipo de tratamiento de aguas nunca se ha utilizado en Bélgica y nunca se utilizará (esperamos) en el futuro. La razón principal consiste en que medicar a las personas no es competencia del sector acuífero. Es responsabilidad exclusiva de los servicios de salud. (Chr. Legros, director de Belgaqua, Bruselas 28/2/2000)

Luxemburgo: "Nunca se ha añadido flúor al sumunstro público de agua en Luxemburgo. En nuestra opinión, el suministro de agua potable no es el vehículo adecuado para distribuir medicación. A las personas con necesidad de suplementos de flúor les corresponde decidir por si mismos la manera mas adecuada de cubrir sus necesidades, por ejemplo mediante ingestión de tabletas."(Jean-Marie RIES, Departamento de Aguas, 3/2000).

Dinamarca: "Nos place comunicarles que según el Ministerio de Medio Ambiente y Energía nunca se han añadido fluoruros tóxicos al suministro público de aguas. En consecuencia, ninguna ciudad danesa ha sido fluorada jamás." (Klaus Werner, Real Embajada Danesa, Washington, 22/12/1999).

Paises Bajos: "Desde el final de los 60 hasta principios de los 70 se estuvo fluorando las aguas potables de varias ciudades holandesas con el fin de prevenir la caries. Sin embargo, en su sentencia del 22 de Junio de 1973 sobre el caso No. 10683 (Budding & Co. contra la ciudad de Amsterdam) la Corte Suprema decidió que la fluoración carecía de base legal. Tras la sentencia se preparó una enmienda del Acta de Suministro de Aguas con el fin de dar base legal a la fluoración. Durante el proceso quedó claro que el Parlamento no iba a ratificar la enmienda y la propuesta se retiró."(Wilfred Reinhold, Asesor legal, Directorado de Aguas Potables, 15/1/ 2000).

Finlandia: " Ni estamos a favor ni recomendamos fluorar el agua potable. Hay mejores maneras de suministrar el flúor que necesitan nuestros dientes".(Paavo Poteri, director, Helsinki Water, Finlandia, 7/2/2000).

Panamá: Forzosa legalmente desde el año 2001. Puesta en práctica por el gobierno del Presidente Martinelli.

 

lunes, 25 de agosto de 2014

HABLA EL CARDENAL SIRI - ARZOBISPO DE GÉNOVA - SOBRE LA SITUACIÓN EN LA IGLESIA

HABLA EL CARDENAL GIUSEPPE SIRI
(Impresionante la actualidad de lo escrito por el Cardenal Siri hace más de 40 años)
 

   Creo de suma importancia, para descifrar el enigma del actual pontífice, citar las valerosas declaraciones del Cardenal Siri. El no habla directamente de Paulo VI, pero creo que lo que dice se puede aplicar al Papa Montini: 

   l.- LA OPINIÓN SUSTITUYE A LA VERDAD
   La primera y fundamental doctrina del poder de este mundo es la afirmación: la verdad no existe. Ya decía San Agustín que la diferencia entre la ciudad del mundo y la ciudad de Dios se finca en que la primera tiene mil opiniones, y la segunda, una sola verdad. La diferencia capital entre las dos ciudades, no versa, por tanto, sobre el contenido, sino sobre la misma existencia de la verdad. Basta recordar el dramático diálogo entre Jesús y Pilatos.
   Lo más grave es que hay una técnica para sustituir la verdad por la opinión. Esa técnica existe y es socorridísima: basta dar una ojeada a la actual producción religiosa, literaria, filosófica. Se trata de expresar opiniones tan cautelosamente formuladas, que es imposible saber cuál es la tesis del autor; o mejor aún: se yuxtaponen unas a otras, como si fueran mutuamente compatibles, doctrinas que son entre sí contradictorias.
   Fijémonos en el slogan de la muerte de Dios. Si se dijese negación, todos comprenderían. Mas aquí nos encontramos frente a una operación sutilmente sofisticada, que quiere dar falazmente la impresión de salvar así la idea más aquilatada y químicamente pura de Dios... por su 'identificación' con la más profunda realidad del hombre.
   Los mismos términos equívocos de 'conservador' y 'progresista' esconden la técnica del relativismo, que conduce toda cuestión doctrinal a los esquemas de derecha e izquierda, con lo que todo se relativiza, todo se torna cuestión de opinión e instrumento de poder. La relativización de la verdad y de la doctrina es el verdadero objetivo de tales exposiciones arbitrarias de los actuales problemas de la Iglesia.
   ¿No es ese absurdo e injustísimo justo medio, que incluso obispos y cardenales preconizan entre nosotros, como si el ideal estuviera en plantarnos a medio camino, entre la verdad y el error?

   2.- ¿RESURGE LA 'GNOSIS'?
   Para cualificar los errores en curso se habla de un nuevo modernismo y también de la protestantización de la Iglesia. Pero el Arzobispo de Génova prefiere recurrir a la 'gnosis'.
   Recuérdese que la 'gnosis', con su atractivo de ciencia y alta especulación, con su afán de comprender el misterio y naturalizar la fe, constituye en el siglo II, el mayor peligro quizá de toda la historia de la Iglesia. Creo -nos viene a decir el Eminentísimo Arzobispo de Génova- que se puede legítimamente calificar de 'gnosis' ese conglomerado de errores, que hoy circulan por ahí, vistos en su sistematización. Mas... ¿son muchos los que saben lo que dicen? Esto es lo terrible: ¡que no saben lo que dicen!
   Se procede no por motivos racionales, sino por el prurito de conformarse al mundo. Pero el poder mundano tiene su propia filosofía; y los teólogos de moda traducen al lenguaje teológico las opiniones del día, no porque acepten una doctrina como tal, sino porque aceptan las doctrinas, que lisonjean a los poderes de este mundo.
   La gravedad del momento presente es ésta: que no se trata ya más de la oposición o contraste entre la verdad y el error, sino entre la verdad y la no verdad, entre el orden de la verdad y la dictadura de la opinión. Los hombres se creen libres por que así figura en los textos jurídicos, cuando esa misma engañosa creencia es prueba de su servidumbre.
   ¿Estará también la Iglesia bajo la dictadura de la opinión? La Iglesia, no; pero muchos que están en la Iglesia, sí. La Iglesia no podría ser violentada en su libertad, sin que el Espíritu Santo suscite poderosas reacciones...
   La polvareda levantada en torno al Concilio no fue querida por Juan XXIII, quien por ello sufrió profundamente; de esto soy testigo personal. La verdadera grandeza cristiana de Juan XXIII consistió en el modo sereno y cristiano con que, midiendo plenamente la imponente gravedad de los problemas, aceptó humildemente su cruz hasta la muerte.

   3.- LO MÁS URGENTE.
   La obra más urgente es restaurar en la Iglesia la distinción entre la verdad y el error. Hemos llegado a tal extremo que todo ejercicio de la autoridad eclesiástica se considera como abuso frente a la libertad. ¡Como si la autoridad fuese la negación de la libertad! Mil poderes ilegítimos coartan muy gravemente y muy sistemáticamente la conciencia y la libertad de las personas en el plano inmediato, mientras que en el plano más profundo las apartan de la verdad, expresada en las fuentes de la Revelación y en el Magisterio. "Yo espero que las justas y autorizadas distinciones llegarán. La pastoral no es el arte del compromiso y la cesión: es el arte de la salvación de las almas en la verdad".
   Esa verdad, que se oscurece tantas veces en las abusivas deformaciones de la liturgia. Hoy se descubren peligrosas pérdidas en lo esencial. Lo sagrado no es solamente el rito: es la presencia, en el rito, de la realidad significada. Cuando se mitiza el rito, se pierde el sentido de la sustancia que contiene. Nada, por consiguiente, de extraño que la Eucaristía se convierta para algunos en una simple fiesta de la unidad humana, en la cual Dios es nada más que un espectador. "Aquí estamos no ya en la herejía, sino en la apostasía".
   Es cierto. "La presente situación de la Iglesia es una de las más graves de la historia, porque, esta vez, la impugnación no le viene de la persecución de fuera, sino de la perversión interior. Esto es muy grave. Pero, las puertas del infierno no prevalecerán".

jueves, 21 de agosto de 2014

Exposing the Fluoride Deception

Exposing the Fluoride Deception

Anthony Hall — Canadian author and Professor of Globalization Studies at the University of Lethbridge, Alberta — on the Cold War origins of drinking water contamination.
 

Illustrations by Brad Harley


Calgary’s Mayor Naheed Nenshi recently dubbed fluoride “the new F-word.” Mayor Nenshi came to this conclusion in the course of the debate that led Calgary’s municipal government to remove fluoride from the city’s tap water in 2011. Calgary is one of 30 Canadian cities, including Windsor, Whitehorse, Thunder Bay, Churchill and Okotoks, to say no to the addition of the highly toxic chemical promoted as a deterrent to tooth decay.

This same pattern is reflected in the United States if on a more modest scale. The USA remains the world’s major bastion of fluoridated water. Honolulu and Portland are prominent among those US cities whose citizens have declined fluoride in their tap water. The fight to remove fluoride from the chemical mix that continues to be shoved down many of our throats by unseen overlords in the state is becoming part of the struggle to achieve a more wild and robust culture. All of us are, after all, mostly made up of water and it behooves us to try to make the aquatic flow running through us as pristine and unadulterated as possible.

There is a large and growing body of credible evidence that the health risks associated with fluoride in our drinking water fall disproportionately on certain groups. Among the most vulnerable are young children, pregnant women, the very old, as well as those already afflicted with kidney ailments, diabetes, and thyroid malfunctions. Fluoride contamination of our drinking water has also been shown to make bones more brittle over time.

Fluoride in our drinking water is not ethical and it is not safe.
Here in my hometown of Lethbridge Alberta some of the leading lights in Calgary’s successful anti-fluoride campaign have been visiting us with the hope that we will follow their lead. Fay Ash, a teacher and twenty-year veteran of anti-fluoride activism in Calgary, spearheaded the information initiative with her well-attended talk. One of those that Ms. Ash attracted to the anti-fluoride cause many years ago is Dr. James S. Beck. Dr. Beck is now Prof. Emeritus of Medical Biophysics at the University of Calgary. In 2010 Dr. Beck co-authored The Case Against Fluoride: How Hazardous Waste Ended Up in Our Drinking Water and the Bad Science and Powerful Politics Keeping It There.
 
Recently this senior medical research scholar shared a podium at the University of Lethbridge with Calgary Family Physician, Dr. Bob Dickson. During the height of the fluoride wars in Calgary Dr. Dickson told the CBC that it makes about as much sense to force-feed the public fluoride as an antidote to tooth decay as to force the public to ingest sunscreen as a way of preventing sunburn. He added that the addition of fluoride to our drinking water “is not ethical and it is not safe.”[1]



The Roots of the Fluoride Deception

How could the fluoride delusion have become so entrenched? One part of the answer is intertwined with the ascendance of the national security state after World War II as justified in the language of anti-communism. It privileged the rise of executive authority in the United States through the creation of powerful federal agencies like the CIA. A primary function of the CIA was to manipulate public opinion in order to clear aside obstacles for the retention of a permanent war economy in which fluoride became an essential ingredient in many key products including nuclear weapons.
In Canada the rise of the national security state empowered scientists like Dr. Ewen Cameron of the Allan Memorial Institute at McGill University to conduct horrific experiments in methods of mind control on unsuspecting human subjects. Naomi Klein began the narrative of her important book with a commentary on Dr. Cameron's work as the initiating episode of Disaster Capitalism.
 
Dr. Harold Hodge, one of the early promoters of the imagery of fluoride as a dental wonder drug, was cut from the same cloth as Dr. Cameron. The lead toxicologist in the Manhattan Project, Dr. Hodge led a now-notorious test involving the injection of plutonium into unknowing human subjects. The staff of the Manhattan Project designed and manufactured the first atomic weapons. In the early stages of the US nuclear program it was not the negative health effects of radiation but rather those of fluoride that set off medical and legal alarm bells in the national security apparatus. The extreme toxicity of fluoride was illustrated in 1943 and 1944 when some of the finest fruit orchards in New Jersey were decimated as a result of heavy fluoride gas emissions from a nearby factory engaged in producing atomic weapons. Joel Griffiths and Chris Bryson describe this episode in their article, “Fluoride, Teeth, and the Atomic Bomb.” [2] They write,

A severe pollution incident occurred downwind of the E.I. du Pont du Nemours Company chemical factory in Deepwater, New Jersey. The factory was then producing millions of pounds of fluoride for the Manhattan project, the ultra-secret U.S. military program racing to produce the world's first atomic bomb.

The farms downwind in Gloucester and Salem counties were famous for their high-quality produce – their peaches went directly to the Waldorf Astoria Hotel in New York. Their tomatoes were bought up by Campbell's Soup.

But in the summer of 1943, the farmers began to report that their crops were blighted, and that "something is burning up the peach crops around here."

Poultry died after an all-night thunderstorm, they reported. Farm workers who ate the produce they had picked sometimes vomited all night and into the next day. "I remember our horses looked sick and were too stiff to work," these reporters were told by Mildred Giordano, who was a teenager at the time. Some cows were so crippled they could not stand up, and grazed by crawling on their bellies.

 


After the end of the Second World War some of the New Jersey farmers responded to the ravaging of their farms and their own health by suing the federal government. These lawsuits had a huge impact on some top-ranking officials in the federal government, including Major General Leslie R. Groves, the legendary manager in the US Army Core of Engineers who oversaw the construction of the Pentagon and directed the Manhatten Projects. As Griffiths and Bryson write

In a subsequent secret Manhattan project memo, a broader solution to the public relations problem was suggested by chief fluoride toxicologist Harold C. Hodge. He wrote to the Medical Section chief, Col. Warren: "Would there be any use in making attempts to counteract the local fear of fluoride on the part of residents of Salem and Gloucester counties through lectures on Fluoride toxicology and perhaps the usefulness of Fluoride in tooth health?" Such lectures were indeed given, not only to New Jersey citizens but to the rest of the nation throughout the Cold War.

The need to prevent the development of any concerted public resistance to the building up by the US government of its nuclear arsenal after the Second World War was afforded top priority. This industrial activity was situated at the very pinnacle of the national security state’s oversight of the capitalist side in the Cold War. A trend was beginning that would see all laws, ethics and democratic principles rendered subordinate to the imperatives of so-called national security.
 
From his academic perch at the University of Rochester Dr. Harold Hodge took charge of the damage control in response to the New Jersey fluoride disaster. The main aim of his initiative, done in close collaboration with a lobby group known as the Fluorine Lawyers Association, was to curb the proliferation of law suits that might lead to a slowdown of the production of nuclear weapons and other key industrial enterprises dependent on fluoride.
 


The result was a perversion of the scientific method as well as a betrayal of the principles of public health.

As demonstrated in Christopher Bryson’s The Fluoride Deception, the transformation of the imagery of a dangerous pollutant into that of a benign medicine is one of the most telling episodes in the history of Cold War spin doctoring.[3] In 1950, with the advice of Harold Hodge, Madison Avenue’s chief “public relations” guru, Edward Bernays, was called in to complete the ruse. Bernays was the inventor of the term “Public Relations.” He proposed it as a replacement for the term “propaganda” after it had been given such a bad name when Adolf Hitler appointed Joseph Goebbels as Reich Minister of Propaganda in Nazi Germany. The legendary salesman of cigarettes to women in the 1920s and then of the fraudulent cover story to disguise the violent US overthrow in 1953-54 of the elected leadership of Guatemalan president Jacobo Arbenz, Bernays helped pioneer the deep integration of Madison Avenue into the engineering of public consent for the overt and covert activities of the military-industrial complex.

In the effort to persuade the public that fluoride diluted in water was actually benign, Bernays enlisted none other than Dr. Benjamin Spock, the most high-profile medical practitioner to the post-war baby boom and their parents. For a hefty fee Dr. Spock joined forces not only with the nuclear industry but also with the sugar lobby, aluminum makers, and fridgidation purveyors, all of which shared an interest in promoting the imagery of fluoride as a medicinal substance rather than a toxic contaminant.
 
This induction of Dr. Spock was just the beginning. In conditions of the Cold War the medical and dental establishment dutifully fell in line with the propaganda requirements of the military-industrial complex. The result was a perversion of the scientific method as well as a major betrayal of the most basic professional principles of public health. Unfortunately these travesties remain operative to this day. The Fluoride Deception does not meet any aspect of the criteria of informed consent for medical intervention. Citizens are denied the basic human right to decide what they will or will not ingest. They are denied the basic human right to uncontaminated water, a necessary ingredient for all healthy life.



 

Putting an End to the Fluoride Deception

Many of the most economically-successful parts of the world have avoided the fluoride deception. The citizens of British Columbia, Quebec, and western Europe, for instance, are almost completely fluoride free. There is no evidence to suggest those regions are more prone to tooth decay as a result. On the other hand a recent neurotoxicity study done at Harvard University and sponsored by the US National Research Council found that “children in high-fluoride areas had significantly lower IQ scores than those who lived in low-fluoride areas.” In other words, the addition of fluoride to our drinking water is making our children less intelligent than they would otherwise be.[4]
 
It is high time we moved fluoride from the category of a medicine back to the category of a highly toxic industrial chemical, which is what it is. It is high time that Canada’s biggest city, Toronto, become the site of a full-scale reckoning with the serious public health deficits connected to the Fluoride Deception.  Let’s turn the page on this harmful legacy derived from the machinations of the darkest era in the Cold War.
 




Anthony Hall is professor of Globalization Studies at the University of Lethbridge in Alberta, Canada and a member of the 9/11 Truth Movement. He is the author of several books, including Earth into Property, a description of the effects of capitalism upon indigineous peoples.




Brad Harley is an artist, theatre designer and artistic director of Shadowland Theatre. He has worked extensively as a theatre designer with VideoCabaret, Peter Minshall's Callaloo productions in Trinidad, Horse and Bambo (UK), and Bread and Puppet Theater (US).



ENDNOTES


[1] http://www.cbc.ca/news/health/story/2011/01/25/f-fluoride-transcript-dic...



[2] Joel Griffiths and Chris Bryson, Fluoride, Teeth, and the Atomic Bomb,” Waste Not, September, 1997 at http://www.fluoridealert.org/articles/wastenot414/

[3] Christopher Bryson, The Fluoride Deception (New York: Seven Stories Press, 2004)



[4] Anna L. Choi et. al., “Developmental Fluoride Neurotoxicity: A Systemic Review and Meta-Analysis,” published online 20 July, 2012 at
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3491930/

 


Suggested Reading


PAPER: “Associations Between Fluorosis of Permanent Incisors and Fluoride Intake From Infant Formula, Other Dietary Sources and Dentifrice During Early Childhood”, by Steven M. Levy, Barbara Broffitt, Teresa A. Marshall, Julie M. Eichenberger-Gilmore, and John J. Warren. http://jada.ada.org/content/141/10/1190.abstract

PAPER: “Fluoride: risks and benefits? Disinformation in the service of big industry”, by David R. Hill
http://pages.cpsc.ucalgary.ca/~hill/papers/risks-and-benefits.pdfhttp://pages.cpsc.ucalgary.ca/~hill/papers/risks-and-benefits.pdf

PAPER: “Impact of Drinking Fluoride Content in Water”, by Dr Khaled AbuZeid and Eng Lama El Hatow
http://water.cedare.int/cedare.int/files15%5CFile2859.pdf

WEBSITE: Citizens advocacy: “No Fluoride” http://www.nofluoride.com/
ARTICLE: Adding Fluoride to Portland Drinking Water? Really?