viernes, 26 de agosto de 2011

CHERNOBYL

CHERNOBYL:
El FRAUDE
MÁS ESCANDALOSO
del Siglo 20

por Marcin Rotkiewicz, en colaboración con
Henryk Suchar y Ryszard Kaminski

Publicado en la revista Polaca WPROST, No 2
(Enero 14th , 2001)






La explosión en el reactor nuclear de Chernobyl no pertenece al grupo de las peores tragedias del Siglo 20. La explosión no mató a miles de personas, ni tampoco contaminó a enormes áreas durante cientos de años.

Veintitrés minutos después de la una de la mañana del 26 de abril de 1986, una violenta explosión ocurrió en la unidad No. 4 de la planta nuclear de Chernobyl, en Ucrania. Grandes cantidades de material radioactivo fueron lanzados a la atmósfera. El mundo entró en pánico - empeorado por la falta de información confiable bloqueada por la censura del gobierno de la Unión Soviética. Los titulares de prensa en occidente gritaban: "Hecatombe en Chernobyl" "Hiroshima, Nagasaki, Chernobyl" "Muerte desde Chernobyl" Respetable diarios y revistas anunciaban: "Miles de cuerpos están siendo sepultados en Chernobyl." La atmósfera de miedo que comenzó a desarrollarse paraliza a la opinión pública todavía en nuestros días.
Cuando en realidad, el accidente de Chernobyl no representa una de las tragedias más grandes del Siglo 20, la explosión no mató a miles de personas, ni tampoco contaminó enormes áreas durante cientos de años. Más aún, las dosis de radiación a las que fueron expuestas las poblaciones de Rusia, Ucrania y Bielorrusia, casi no han tenido impacto sobre su salud - esta gente no sufre de leucemia con mayor frecuencia, ni dan a luz más niños con defectos congénitos. Esas son las conclusiones del reciente informe del UNSCEAR (United Nations Scientific Committee on the Effects of Atomic Radiation, o Comisión Científica de las Naciones Unidas sobre Efectos de las Radiaciones Atómicas), que fue preparado por los 142 más prominentes expertos de 21 países. Pero después de 15 años desde el accidente, está claro que este evento fue bien usado por las organizaciones ecologistas y antinucleares. "Gracias" al "desastre de Chernobyl" el desarrollo del programa de energía nuclear ha sido demorado por varias décadas.


La planta nuclear de Chernobyl está rodeada por una zona cerrada de 30 kilómetros
Muerte por miedo, o cómo mucha gente fue realmente herida por la explosión de Chernobyl
De acuerdo con los autores del informe del UNSCEAR, sólo 134 miembros del personal de la planta y de los equipos de emergencia fueron expuestos a muy elevadas dosis de radiación ionizante, y subsecuentemente sufrieron de la "enfermedad aguda de radiación". Veintiocho de ellos murieron a causa de la radiación y dos a causa de quemaduras generales. Esas fueron las únicas muertes registradas.
Cerca de unas 381.000 personas que estuvieron encargadas de la eliminación de las consecuencias del accidente resultaron expuestas a dosis de radiación ligeramente superior a los 100 mSv (miliSievert). Se cree que una sola dosis de 2.000 mSv impone un riesgo de muerte. Del examen de esa gente ocupada en los trabajos posteriores al accidente se obtuvo la conclusión de que son actualmente más saludables que el común de la gente no expuesta a la radiación - según dice el profesor Zbigniew Jaworowski, del Laboratorio Central de Protección Radiológica y uno de los coautores del informe, que desde 1973 representa a Polonia en el UNSCEAR.
como se declara en el informe del UNSCEAR: "Catorce años después de del accidente de Chernobyl no existe ninguna evidencia científica de una aumento de la incidencia de cáncer, aumento de la mortalidad, o la ocurrencia de otras enfermedades atribuibles a la radioactividad." Por otro lado, se ha observado un significativo aumento de la incidencia de desórdenes psicosomáticos relativos a los sitemas respiratorio, digestivo y nervioso. Pero estos desórdenes no han sido causados por la radiación sino poe el miedo. La gente tiene miedo de haber sido expuesta a radiación, o que viven en territorio contaminado y que algún día desarrollarán cáncer.
"Los científicos jamás han publicado ese tipo de basura, como la servida por los medios sobre las consecuencias del accidente de Chernobyl" - dice el Profesor Leonid Andreyevich Ilyin, del Instituto de Biofísica del Ministerio de Salud de Rusia, quien participó en el programa de la eliminación de las consecuencias del desastre, y representa a Rusia en el UNSCEAR. Según el Profesor Ilyin: "Los medios de prensa exageraron esta tragedia, una y otra vez al prestar oídos a varios "expertos". Por ejemplo, muy recientemente una publicación quincenal de Rusia "El Eco del Planeta" afirmó que Chernobyl había sido el peor desastre de la segunda pare del Siglo 20. En el artículo publicado allí se descubren estimaciones totalmente inventadas sobre las consecuencias de este accidente, porque ¿cómo tendríamos que juzgar a la información de que 300.000 personas resultaron muertas? De hecho, las consecuencias más peligrosas son las de índole psicológica, que han sido causadas por el miedo y la reubicación de las poblaciones de áreas que fueron consideradas (muy apresuradamente) como riesgosas.



Casi 400.000 personas participaron en la eliminación de las consecuencias del accidente
Chernobyl, o una Paranoia Galopante
Con anterioridad se había arribado a conclusiones similares. En marzo 1996 la revista semanal The Economist había publicado un artículo bajo el significativo título "Chernobyl, cáncer y paranoia galopante", indicando que el impacto de la radiación sobre la salud fue bien pequeño. Mucho peor son las consecuencias del miedo y la ignorancia - la gente no supo, y aún no lo sabe, cuál era el peligro real. Y este es el más grande de los problemas relacionados con la salud causado por el desastre de Chenobyl - escribe The Economist.
Inmediatamente después del desastre, miles de mujeres embarazadas de Ucrania y Bielorrusia decidieron, o fueron persuadidas por los médicos, de realizarse un aborto. La cantidad de abortos en esas dos naciones Soviéticas durante 1986-97 fue igual a la tercera parte del total de niños naci-dos en la Europa Oriental. En algunas regiones la cantidad de pérdidas naturales del embarazo dió un salto hasta el 25%. ¿Por qué? Las mujeres tenían miedo de dar a luz a mutantes. Mientras tanto, después del desastre, el número de niños nacidos con serios defectos en Ucrania no ha aumentado - asegura el Dr. Herwig Paretzke, del Instituto de Protección Radiológica en Munich.
El SIGLO 20, UNA CENTURIA DE DESASTRES
AÑO
Tipo de desastre
Ubicación
Muertos
1921
Explosión en planta química
Oppau (Alemania)
561
1942
Explosión de polvo de carbón
Mina Honkeiko (China)
1572
1947
Explosión de Fertilizante
Texas City (USA)
562
1956
Explosión de Dinamita
Cali (Colombia)
1100
1957
Incendio de Reactor
Windscale (Gran Bretaña)
0
1959
Fallo en Dique Fluvial
Frejus (Francia)
421
1963
Derrame de Dique (108 m3)
Vaiont (Italia)
2600
1975
Explosión en una mina
Chasnala (India)
431
1976
Derrame químico
Seveso (Italia)
0
1979
Accidente en planta de armas bioquímicas
Novosibirsk (Rusia)
300
1979
Derretido Núcleo de Reactor
Three Mile Island (USA)
0
1984
Explosión de gas natural
Ciudad de México (México)
452
1984
Fuga de gas tóxico
Bhopal (India)
aprox. 15.000
1986
Derretido Núcleo de Reactor
Chernobyl (Ucrania)
30
Por otro lado, el aumento en la cantidad de niños nacidos con defectos genéticos ha sido simple-mente imposible - afirman los expertos del UNSCEAR. Aún después de las más altas dosis de radiación incurridas por gente a causa de las explosiones atómicas de Hiroshima y Nagasaki (cientos de veces más altas que las dosis de Chernobyl y absorbidas en una fracción de segundo), no se han observado desórdenes genéticos de ninguna clase en los descendientes de los sobrevivientes de los ataques nucleares en Japón.
El único impacto sobre la salud, de la liberación de material radioactivo a la atmósfera, pueden ser los 1800 casos de casos de cáncer de tiroides en niños, registrados en Ucrania, Bielorrusia y Rusia. Esta evidencia, sin embargo, es algo dudosa. El cáncer de tiroides inducido por radiación se desarrolla sin ser notado durante 6 a 9 años. Mientras tanto, el aumento de los casos se había notado ya después de sólo un año desde el accidente. No se ha encontrado ninguna correlación entre la exposición de niños a diversas dosis de radiación y la incidencia de cánceres de tiroides. Los exper-tos del UNSCEAR piensan que este aumento en la incidencia del cáncer puede haber sido causada por otra cosa y no la radiación - por ejemplo, por los llamados "cánceres mudos". Tales cánceres no presentan síntomas clínicos a lo largo de la vida del paciente. Hasta la explosión de Chernobyl no se habían realizado exámenes de este tipo en Ucrania, Bielorrusia y Rusia, de tal modo los equipos médicos de todas partes del mundo descubrieron sólo algo que existía de manera independiente al desastre.
Tampoco se halló entre los habitantes Polacos de la región oriental del país ningún aumento en el cáncer de tiroides inducida por la radiación. "Durante la noche del 28 al 29 de abril de 1986 fui llamado al comité Central del partido Obrero Polaco, como experto en asuntos de contaminación radiológica," recuerda el Profesor Zbigniew Jaworowski. "Hicimos consultas secretas, pero aún los notables del Partido no sabían qué estaba ocurriendo en Chernobyl. La Unión Soviética impuso un bloqueo total a la información. Entonces, basándome en el conocimiento de nuestras propias mediciones, presenté algunos escenarios posibles. También propuse que se debía administrar a los niños Lugol líquido (una solución de compuestos estables de iodo, logísticamente más adecuado que las grageas de ioduro de potasio) para proteger a la glándula tiroides contra la absorción del iodo radioactivo.
Los americanos nos felicitaron por la ejecución efectiva de esta acción, pero hoy estoy convencido de que esta acción fue innecesaria. Pero entonces, en 1986, era la decisión correcta a la luz de la información que teníamos, y por el aumento del aire contaminado que ingresaba a Polonia. Pero el conocimiento actual de la contaminación de la población de Polonia indica que el riesgo era mucho menor de lo que creíamos entonces."

En 11 días se reubicaron 116.000 habitantes de la vecindad de la planta nuclear.
Zona Libre de Contaminación, o cuánta tierra había sido realmente degradada por la explosión de Chernobyl
El área altamente contaminada en la vecindad de la central nuclear de Chernobyl mide apenas medio kilómetro cuadrado! Tal es la conclusión de los mapas incluidos en el informe del UNSCEAR. Por otro lado, la mayor parte del territorio que rodea a la planta no impone ningún riesgo para la salud humana. ¿Por qué existe entonces un área despoblada de 30 km alrededor de la central? ¿Por qué se han reubicado a los habitantes de la ciudad de Prypiat? ¿Por qué esta ciudad permanece clausurada hasta el día de hoy?
El reasentamiento fue implementado velozmente y a una gran escala. En los primeros 11 días (desde el 27 de abril hasta el 7 de mayo de 1986) 116.000 personas fueron obligadas a cambiar su lugar de residencia. "La decisión de la reubicación fue tomada sin atender la opinión de los científicos Rusos, que sugerían que a la mayoría de las personas que vivían en las cercanías de la central nuclear debían ser dejadas en su lugar," dice Michael Waligórski, el jefe del Departamento de Física de la Salud en el Centro de Oncología en Cracovia, Polonia. "La gente reubicada no murió de dosis letales de radiación, sino a causa de altos niveles de estrés. Nosotros observamos reacciones al estrés similares en Polonia, durante la inundación de 1997. Mucha gente murió, no ahogadas, sino a causa de ataques del corazón," agrega Waligórski.
La ciudad de Prypiat y una gran parte de la zona cerrada de 30 km alrededor de la central son de hecho habitables! las mediciones radiológicas llevadas a cabo por equipos internacionales muestran claramente que el nivel de radiación en esta región no es dañina para los humanos. La dosis promedio para las áreas contaminadas es de sólo 8 mSv por año, y en las partes más contaminadas con material radioactivo - de 30 a 80 mSv. Cuartenta por ciento de esta dosis proviene del radón, un gas noble liberado por el radio contenido en la corteza terrestre y en los materiales de construcción. Todos los isótopos radioactivos artificiales producidos por los ensayos de las armas nucleares, por la energía nuclear, y por el accidente de Chernobyl, etc., contribuyen a la exposición de los habitantes de Polonia en 0,036 mSv anuales.
Cómo Chernobyl llegó a ser una mentira
Mientas las autoridades Ucranianas estaba clausurando con solemnidad los últimos reactores nucleares de Chernobyl en el 2000, la prensa, radio, y las cadenas de televisión de todo el mundo estaban aún desparramando las visiones Apocalípticas del desastre. En despachos de agencias noticiosas de Polonia, uno podía leer lo siguiente: "La cantidad de víctimas en Ucrania de la explosión nuclear excedieron las 4.000, y 3,5 millones de personas sufren en diversos grados la contaminación radioactiva. (...) Hasta el día de hoy no hay información sobre el número de vidas tomadas por el desastre, que varias fuentes estiman entre 15 y 30 mil."

Los informes de la TV mostraron otra vez la desierta ciudad de Prypiat, ubicada a una docena de kilómetros de la central nuclear, y a los niños que habían sido horriblemente deformados; recontando las trágicas historias de los que fueron reubicados de la "zona de muerte de 30 km", citaron a aquellos que se hallaron a ellos mismos entre
"los 3,5 millones de personas afligidas por las consecuencias del accidente" y: "¿Cuánto viviré, quizás en un año, o una semana el doctor me dirá que tengo leucemia?"-.
Desde un principio, los medios estaban promocionando una visión trágica y exagerada del desastre. En mayo de 1986, la prensa de los EEUU informaba que la explosión del reactor había matado a 80 personas de inmediato, que otros 2000 más habían muerto camino de los hospitales, y que sus cuerpos no eran enterrados en los cementerios sino en un lugar llamado Pirogovo, donde existe un repositorio de residuos nucleares. El gigantesco titular del New York Post anunciaba: "Tumba masiva - en Kiev 15.000 cuerpos humanos son empujados por topadoras a los pozos de basura", mientras que el National Enquirer describía a una gallina mutante de 2 metros de altura, capturada por cazadores en los bosques cercanos a Chernobyl.
Lo interesante del asunto es que historias igualmente absurdas aparecieron en la prensa no sólo en tiempos en que las autoridades soviéticas impedían la obtención de información confiable sobre el accidente, sino también muchos años después. En 1990, el principal diario de Noruega, Aftenposten publicó un largo artículo titulado "Chernobyl - Una Pesadilla Constante." Este artículo fue ilustrado son las fotos tomadas por un fotógrafo Polaco llamado Wojciech Laski, mostrando a dos niños con serios defectos congénitos (uno de ellos, con un solo brazo), supuestamente causado por la radiación. Cinco años después, el 13 de octubre de 1995, Reuters informó que 800 mil niños habían sido afectados por las consecuencias del accidente de Dhernobyl, que era "tan terrible como un ataque nuclear".
 
<><><><> <><><><>

Dosis Promedio de Radiación Ionizante
mSv/a
Causadas por el Accidente de Chernobyl
Chernobyl (1992)
Prypiat (1992)
4.9
25
De fuentes naturales (suelo, rocas)
Promedio en Polonia
2.4
Estación Grand Central Station en New York City
5.4
Kerala (India)
9
Una región en Noruega
10
Una región en Suecia
35
Guarapari (Brazil)
37
Tamil Nadu (India)
53
Una casa en Ramsar (Iran) construida hace 100 años
89-132
Fuente: UNSCEAR, Jovanovich, Sohrabi - Datos de 1993.





















1) Prypiat - una ciudad abandonada
2) Maria Pietrovna Shovkuta regresó a Opatycha, 15 kilómetros de Chernobyl, un año después del accidente. Ella no se queja de su salud, y come los alimentos que cultiva en su tierra.

En octubre de 200, la televisión Francesa mostró una película sobre el desastre titulada "Chernobyl, una autopsia de la nube". Los científicos Franceses protestaron contra este programa - las cartas al presidente de la red de TV Francesa habían sido firmadas por los presidentes de las sociedades científicas más prestigiosas en biofísica, medicina nuclear y física nuclear. Dos años antes, científicos Polacos enviaron cartas similares de protesta al Consejo Nacional de Radio y Televisión. Esto fue motivado por la emisión del documental inglés "Igor - un niño de Chernobyl". Los científicos polacos declararon: "Esta película describe el caso de un niño con defectos en las extremidades, que nació en las vecindades de Minsk, en Bielorrusia, dos años después del accidente de Chernobyl. En este documental se afirma repetidamente que las deformidades del niño fueron causadas por la irradiación de polvo radioactivo. Los autores del film declaran que anormalidades similares en el desarrollo ocurrieron en un millón de niños en los territorios contaminados. Toda esta información es simplemente una mentira."
Los miedos a las consecuencias del accidente cayeron en terreno receptivo, hasta se puede decir que las malas noticias eran esperadas. "Principalmente, era el resultado del miedo a la bomba atómica," explica el Profesor Kazimierz Obuchowski, del Instituto de Psicología de la Academia de Bydgoszcz. "El desastre ocurrió en tiempos cuando el conflicto entre las superpotencias nucleares todavía existía, y varias organizaciones expusieron a viva voz sobre las consecuencias de una guerra atómica. La gente buscó la información que podría respaldar sus temores, y sólo esa información fue considerada creíble," considera el profesor Obuchowski.
Chernobyl, un Mito Lucrativo
¿Por qué se explota tan laboriosamente al mito de Chernobyl? La respuesta es. Número Uno - el dinero, número dos - el dinero y, número tres - el dinero.
Ucrania y Bielorrusia heredaron una pesada carga de la Unión Soviética. Las autoridades Soviéticas concedieron pensiones y privilegios sociales (equivalente más o menos a una docena de dólares americanos) a unas 600.000 personas (consideradas como víctimas de la explosión). Se estima que al día de hoy unas 3 millones de personas califican para recibir algún tipo de privilegio a cuenta de "un permanente detrimento de la salud causado por la radiación de Chernobyl." Ningún político se atrevería a retirar esos subsidios y privilegios. Hasta el año 2015, en una empobrecida Bielorrusia, sólo los "pagos de alivio de Chernobyl" suman $86.000 millones de dólares. A esto se deben agregar los costos de los arreglos de seguridad para el reactor arruinado.
La construcción del súper sarcófago (el actual de concreto está en mal estado) costará $300 millones. Hasta la fecha, los Estados Unidos y la Europa Occidental han transferido $800 millones para la eliminación de las consecuencias del accidente; el Banco de Desarrollo y Reconstrucción (EBDR) planea contribuir con 2.3 mil millones de euros. Kiev reclama que, durante los próximos 20 años, afrontar los gastos de las con-secuencias del accidente le costará $5 mil millones! En ucrania se escucha a menudo que el vehemente reclamo de los políticos para mayor apoyo financiero "para liquidación de las consecuencias del desastre de Chernobyl", tienen sus raíces en el hecho de que alguna parte de este dinero irá para parchar los agujeros del presupuesto del Estado y otro poco, quizás, a los bolsillos de los burócratas.


El museo en Kiev corrobora el Mito del accidente en Chernobyl.
Las fotos muestran a las víctimas del desastre.
Así Chernobyl todavía es presentado en los colores más oscuros posible. En 1996, durante la sesión de la Agencia Internacional de Energía Atómica, en Viena, el representante del Ministerio de Salud de Ucrania declaró que hasta ese día, 2500 personas ya habían muerto por enfermedades causadas por la explosión de Chernobyl. De acuerdo a esta información, las fatalidades fueron causadas por cánceres, enfermedades del sistema cardíaco y circulatorio, y desórdenes del sistema nervioso. En 1995, este mismo ministerio informó en sus partes de prensa que el accidente de Chernobyl había causado 125.000 muertes. Los expertos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) protestaron enérgicamente contra esta declaración.
Valeri Pistchikov, quien monitorea en Ucrania las consecuencias del accidente de Chernobyl, declaró recientemente en público que "los desórdenes más frecuentes sufridos por la población de ucrania como resultado de la explosión de la planta atómica, incluyen cáncer y varias formas de enfermedades que involucran a los sistemas nervioso, digestivo, sanguíneo y respiratorio." Por otra parte, Vladislav Ostapienko, cabeza del Instituto para la medicina de Radiación de Bielorrusia, le dijo a Reuters que a causa de la explosión de Chernobyl su país enfrenta una catástrofe demográfica: desde hace algunos años se registran más muertes que nacimientos, y además cada años nacen 2500 niños con defectos genéticos. Sin embargo, Ostapienko no mencionó el hecho que un bajo demográfico se nota en casi todo el territorio de la ex Unión Soviética, incluyendo su parte Asiática. Además, tomando en cuenta la población en Bielorrusia, la cantidad de desórdenes genéticos serios entre los recién nacidos debería ser cinco veces más elevada. Pero eso nada tiene que ver con la radiación y en particular con Chernobyl: en todas las poblaciones esos defectos de nacimiento se muestran en el 6% de la población.
Chernobyl, o la mistificación más grande del ecologismo internacional
Desde el mismo principio, el desastre de Chernobyl se convirtió en la principal arma usada por las organizaciones ecologistas en su guerra contra la energía nuclear. El accidente y sus supuestas horribles consecuencias tendrían que ser una advertencia para todos aquellos que planean la construcción de centrales nucleares. Esta campaña ha sido exitosa, y mucho! En Alemania, el parlamento dominado por los Social Demócratas y miembros del Partido Verde decidieron desmantelar todas las estaciones nucleares de generación eléctrica. En Francia, previamente libre de la fobia antinuclear, los ecologistas presentaron una demanda similar. Mientras tanto, los ecologistas que llevan adelante tal feroz batalla contra las usinas nucleares son acusados por el lobby nuclear de estar pagados por la industria del gas y del petróleo, interesadas en cerrar las actuales centrales nucleares y demorar la construcción de futuras plantas.
"La organización ecologista Greenpeace dispone de más dinero que el presupuesto de algunas naciones Africanas. ¿De dónde proviene este dinero?", pregunta el Profesor Lukasz Turski, del Centro de Física Teórica y Colegio para Ciencias de la Academia Nacional de Ciencias en Varsovia."Greenpeace es una de las organizaciones más fuertes que luchan contra la energía nuclear," reconoce el Profesor Ziemowid Sujkowski, director del Instituto para Problemas Nucleares en Varsovia. "Esta organización es bien conocida por sus muchas acciones positivas en defensa del ambiente, pero está profundamente equivocada en el caso de las plantas nucleares de generación de electricidad. Quizás esa gente está siendo manipulada... Gente que se auto titulan "ecologistas" no pueden ser sordos a todos los argumentos racionales. La energía nuclear ejerce el menor de los impactos sobre el ambiente, en contraste con las plantas que queman carbón. El miedo a la radiación se enraíza principalmente en la ignorancia. La radioactividad es asociada con algo misterioso y extremadamente peligroso", enfatiza el Profesor Sujkowski.
Las organizaciones ecologistas, mientras que son muy ruidosas para hacer públicos desastres en Ucrania, son reticentes para mencionar un accidente similar que tuvo lugar en marzo de 1979 en Three Mile Island, Pennsylvania, USA, y donde, como en Chernobyl, el núcleo del reactor se derritió. Pero gracias a condiciones adecuadas de seguridad, no se liberó a la atmósfera ninguna radioactividad peligrosa, nadie en las proximidades sufrió consecuencias, y las dosis de radiación obtenidas por una docena de operarios de la planta no fueron perjudiciales para su salud. Así parece que el problema no está en el combustible nuclear, sino en los sistemas de seguridad apropiados.
"Aún cuando la explosión hubiese causado la muerte de varios miles de personas, este no sería por cierto el peor desastre de la segunda parte del Siglo 20," considera el Profesor Turski. "¿Quién habló con fuerza sobre las consecuencias del accidente ocurrido en 1984 en la planta de pesticidas en Bhopal, India? En este evento se liberaron al aire grandes cantidades de materiales fatalmente tóxicos, matando a más de 15.000 personas," enfatiza el Profesor Turski. "¿Cuántos miles de personas mueren anualmente a causa de los contaminantes emitidos por las usinas que queman carbón?".
Entonces, ¿imponen las centrales nucleares una amenaza real y mortal para el ambiente y los seres humanos? Tales recelos y dudas no son apoyados por la información citada por los científicos. Quemar un millón de toneladas de carbón (sin dispositivos de filtrado) libera al atmósfera 20 toneladas de polvo, 25 toneladas de dióxido de azufre, 6 toneladas de óxidos de nitrógeno, y 20 mil toneladas de dióxido de carbono. El efecto perjudicial de esas sustancias para la salud humana es fácil de imaginar. En Polonia se queman anualmente 30 millones de toneladas de carbón en las estufas y cocinas hogareñas, donde no existen filtros. En comparación, una planta nuclear de 1000 MW (todas las plantas convencionales de generación eléctrica en Polonia suman 30.000 MW) genera solamente 30 toneladas anuales de residuos nucleares radioactivos.
"Si toda la energía eléctrica y de calor de la Gran Bretaña fuese producida por centrales nuclea-res, todos los residuos radioactivos generados por esas plantas podrían almacenarse en un área igual a un campo de fútbol," dice el profesor Turski. En su opinión, el problema de los residuos radioactivos no es más que otro mito, que es impulsado para convencer a la gente de que las centrales nucleares son perjudiciales. Tales residuos pueden ser perfectamente manejados de la manera adecuada.
"Si nos decidiésemos a obtener energía sólo de fuentes convencionales, estas fuentes se agotarían rápidamente," sostiene el Profesor Sujkowski. "Sería tremendamente irresponsable. El agotamiento de los recursos del petróleo no sólo significa la falta de combustible para los hornos o los autos. ¿A partir de qué produciremos plásticos y algunos textiles?" advierte el Profesor Sujkowski. "Si la atmósfera que rodea a los programas de generación eléctrica nuclear, formadas por el tratamiento mitológico del accidente de Chernobyl, no cambian rápidamente, entonces en unas pocas décadas una congelada humanidad comenzará frenéticamente a construir centrales nucleares," afirma el Profesor Turski. "Y entonces tendremos una real causa para temer, porque esas plantas serán construidas a las apuradas y chapuceramente."

martes, 23 de agosto de 2011

“Soft Power” como estrategia de dominio e imposición cultural.

por José Martín Brocos Fernández

El poder blando es la capacidad de obtener lo que uno desea, atrayendo a los demás en lugar de amenazarlos o pagarles. Se basa en la cultura, en ideales políticos y en políticas. Cuando se persuade a los demás a querer lo que uno quiere, no es necesario gastar tanto en zanahorias [poder económico] y garrotes [poder militar] para hacer que avancen en la dirección adecuada. Y esto se está haciendo en la línea globalizadora que Schooyans (2001, 2002) denuncia como proyecto de instauración de un Nuevo Orden Mundial.


Un acercamiento al “soft power”. Desarrollo de la teoría de la interdependencia a partir de la política exterior de Estados Unidos.

Joseph Nye (1990, 90(4):2-7) constata la interdependencia cada vez mayor de las naciones, y manifiesta que la política USA tiene que ser interdependiente, y que esa interdependencia debe utilizarse provechosamente para alcanzar las metas fijadas. Sin el concurso de otras naciones, por un lado no se podrían solucionar problemas globales, y por otro los objetivos de Estados Unidos se verían debilitados o incluso enquistados (Nye, 2003). Huntington (2004:413) realiza idéntica constatación:

Ni en el supuesto de la supremacía ni en el supuesto universalista relejan correctamente el estado del mundo de comienzos del siglo XXI. Estados Unidos es la única superpotencia, pero hay otras grandes potencias: Gran Bretaña, Alemania, Francia, Rusia, China y Japón a nivel global, y Brasil, India, Nigeria, Irán Sudáfrica e Indonesia en sus respectivas regiones. Estados Unidos no puede alcanzar ningún objetivo significativo en el mundo sin la cooperación de, al menos, alguno de esos países.

Nye (2003, 2004) incide en la necesidad de impulsar en acción conjunta el multilateralismo y la democratización del sistema internacional. En igual línea Fukuyama (2000) incide en que la cooperación mundial es un requisito imprescindible para el desarrollo de la democracia.

Escribe Joseph S. Nye (1990, 90(4):2) “Hoy, la principal fuente de poder en los asuntos internacionales puede encontrarse en persuadir a otras naciones a que consideren como propios nuestros intereses”. “Nuestros intereses” son los intereses de Estados Unidos, y por consiguiente, desde el punto de vista de la interdependencia, los intereses de los demás deben ser los intereses que Estados Unidos tenga (Nye, 2003). “Si yo consigo que tú quieras hacer lo que yo quiero, entonces no tengo que obligarte a hacer lo que tú no quieres hacer” (Nye, 2003:30). Los Estados Unidos persiguen sus propios intereses y tienen que definir sus intereses nacionales de forma congruente con otras naciones[1]. Es por ello que “los Estados Unidos deben aprender a alcanzar sus metas a través de nuevas fuentes de poder: la manipulación de la interdependencia, la estructura del sistema internacional, el atractivo de los valores culturales comunes” (Nye, 1990, 90(4):2).

Para Nye es importante el cambio de óptica para catalogarse como superpotencia, pues el fijarse sólo en los recursos tradicionales no es enfocar la cuestión de forma adecuada [2] . La prueba del poder, escribe, “se halla en el cambio de proceder, no en los recursos” (1990, 90(4):3). En relación a la cuestión decisiva para los Estados Unidos, subordina la primacía militar a una redefinición de seguridad, en el sentido de “lograr que otros hagan lo que desea” (1990, 90(4):2), dando más importancia a las cuestiones económicas y ecológicas. La interdependencia financiera y comercial, con balance económico positivo, el crecimiento tecnológico, la capacidad de comunicación efectiva y de creación y uso de instituciones multilaterales, deben ser tenidas en alta consideración en la política exterior de los Estados Unidos.

La época presente nos ha traído una nueva interdependencia, y ello por “la naturaleza cambiante de la política mundial” (Nye, 1990, 90(4):2). Nye habla de cuatro tendencias nuevas que en estos años han ido surgiendo, y que hay que tener en cuenta. Por un lado tenemos un aumento de la interdependencia económica; constata igualmente que empresas transnacionales privadas disponen de enormes recursos, y estos participantes no estatales deben ser tenidos en cuenta en la política de la interdependencia; el fortalecimiento militar de los estados débiles, con lo que cualquier intervención armada tendrá siempre un mayor costo; y la realidad de que disminuye la capacidad de las grandes potencias para controlar su ambiente (1990, 90(4):5-6).

Los fenómenos internacionales contemporáneos han obligado a redefinir objetivos en base a los nuevos problemas o conflictos aparecidos. Al enfrentarse con estas cuestiones, escribe Nye (1990, 90(4):5) que aunque la fuerza puede a veces representar un papel, los instrumentos tradicionales de poder sólo en raras ocasiones bastan [3] . [Así, escribe más adelante] los nuevos recursos de poder -como la capacidad para contar con buenas comunicaciones o para emplear y desarrollar las instituciones multilaterales- puede ser más relevante.

La comprensión global de la política del soft power.

Postula Nye (2003) el tratar de involucrar al mayor número de naciones en la solución de problemas globales como el cambio climático, la estabilidad financiera internacional, el narcotráfico, o (Nye, 2004) la supresión del terrorismo [4] y la expansión de la democracia. Pero esta buscada y legítima cooperación internacional en la solución de problemas que quedan fuera del ámbito nacional, es ampliada globalmente por Estados Unidos a todos los campos de la convivencia, e impuesta por la totalidad de los organismos de la ONU, con estrategias y objetivos comunes en sus programas, a todas las parcelas de la vida social, tratando de buscar una homogeneidad global socio-cultural-ideológica acorde con el despliegue y erección de un Nuevo Orden Mundial hegemónico (Schooyans, 2001, 2002). Así se ha asumido universalmente en política la tesis de la democracia liberal como la forma ideal de gobierno (Fukuyama, 1992), de una economía de mercado globalizada y de un derecho eminentemente kelseniano. El propio Fukuyama (1992) establece la correlación democracia liberal estable con desarrollo económico de la nación, haciendo de la propia democracia el basamento y el trampolín del dinamismo humano y social.

La consecuencia de tal imposición es la subversión de la civilización cristiana asentada en creencias religiosas ligadas a una norma moral objetiva fundada en la perennidad de las leyes divinas; el aperturismo, o el intento de democratizar las renuentes teocracias islámicas con una cultura hermética y dogmática, con lo que lleva inherente de asunción de una nueva cosmovisión social y vital en los planos familiar, cultural, político, económico, jurídico, ético y moral, pues el liberalismo como totalitarismo de ideas es excluyente de otros pensamientos fuertes en armónica coexistencia; la disolución de los valores orientales, culturas más permeables a los cambios; en definitiva, la transmutación de la identidad histórico-cultural de los pueblos, la supresión de “la fidelidad viva a la herencia de las tradiciones” (Gutiérrez García, 2001:221), la tendencia al mimetismo de nuevas costumbres sociales fruto del dirigismo cultural [5] y del positivismo jurídico que crea nuevos derechos y valores sociales, otrora considerados como disvalores, y la alienación de la conciencia en la inmanencia [6] .

En esta guerra de ideas se produce el choque de civilizaciones constatado por Samuel Huntington (1997:112, 2002:15-16.23) en lo que el denomina “resurgimiento cultural en países asiáticos e islámicos”. Pero es en el Islam propiamente, -pues las civilizaciones orientales, china, japonesa o hindú, y la africana son más receptivas e influenciables [7] a influjos exteriores ya que su concepción religiosa no implica una determinada cosmovisión unificadora político-social,- donde muchos países encuentran su identidad (Kepel, 1995 [8] , 1991/2005), que se ve amenazada, juntamente con el resto de civilizaciones, por el proyecto hegemónico auspiciado visiblemente [9] por las agencias de la ONU (Schooyans 2001, 2002), en la que la política del soft power no es más que uno de los instrumentos de imperialismo cultural utilizados; proyecto que va en paralelo a la difusión e implantación de unos valores [10] , inherentes a la democracia liberal (Fukuyama, 1992, 2000), y que chocan con la cosmovisión fuerte islámica que considera sus valores morales más auténticos (Kepel, 1995).

La armonización y coexistencia no es posible, pues ambas cosmovisiones, la islámica y la democracia liberal laicizada propugnada y postulada en este proyecto hegemónico de dominio mundial, implican una determinada concepción de la persona y conformación de lo social que es excluyente< [11] . Y ambas tienen intrínseco la exigencia de expansión y la intolerancia enraizada [12] . De ahí, que tanto en mirada retrospectiva de la historia, como prospectiva, no parezca ejecutable, por lo menos con eficacia real socio-jurídica, que trascienda la mera declaración nominal de principios, como si defiende Huntington (1997), la búsqueda de una moralidad mínima común a las civilizaciones y derivada de la común condición humana con el fin de evitar conflictos. En esta línea escribe Huntington (1997:382) que:

De la común condición humana se deriva una moralidad mínima `tenue´, y `las disposiciones universales´ se encuentran en todas las culturas. En vez de promover las características supuestamente universales de una civilización, los requisitos de la convivencia cultural exigen investigar lo que es común a la mayoría de las civilizaciones. En un mundo de múltiples civilizaciones, la vía constructiva es renunciar al universalismo, aceptar la diversidad y buscar atributos comunes.

Lo nuclear de la Antropología islámica es su concepción del hombre como el representante de Allah. La vinculación con Allah es el marco fundamental de su desarrollo, por ello el criterio de conducta práctico se concreta en la conducta, la práctica, la costumbre y la tradición del profeta recogida en el Coran y la Sunnah. El desarrollo y establecimiento de relaciones con los semejantes, y en este sentido, la creación de un código de atributos comunes con otras civilizaciones, estaría siempre ligado y fundado en la relación con Allah y con nuestra propia alma orientada al conocimiento, de ahí que tampoco quepa, como sostiene Samuel Huntington una especie de pax americana occidentalizada con fuerza real de sometimiento interior que sea aceptada como dirimente de conflictos.

Más temeraria es la opinión presente de Fukuyama (2004, Diciembre, párrafo 5) en el sentido que hay compatibilidad absoluta de la religión islámica con la democracia, dado que las doctrinas religiosas siempre están sujetas a una interpretación política. Sigue fielmente sin enmienda, su tesis expuesta de que ningún movimiento religioso en la política constituye un peligro, una alternativa viable a la democracia liberal. La religión nunca sería generalizable a la política (Fukuyama, 1992). Pero en el Islam esto no ocurre. Es una religión política, que vertebra la vida social (Kepel, 1988:13.243, 1991/2005; Khalil, 2001/2003:38) y está pensada para el control social, cultural, político y económico.

Fukuyama no ve más que una tendencia histórica irrefrenable en el devenir histórico hacia la democracia liberal (2004, Diciembre, párrafo 10), ya que al fin la democracia liberal será en el futuro la forma de gobierno que se generalice por ser el mejor sistema y régimen posibles, por lo que si podemos hablar de “una historia direccional, orientada y coherente, que posiblemente conducirá a la mayor parte de la humanidad hacia la democracia liberal” (Fukuyama, 1992).

Por otro lado, como muy bien apunta Huntington (1997) los supuestos valores universales como la democracia o la misma Declaración Universal de Derechos Humanos, para el mundo musulmán no deja de ser una creación artificiosa consensual de la decadente cultura occidental. Y la apreciación estimativa de corrupción y depravación del mundo democrático occidental, que el propio Fukuyama (2000) constata como consecuencia de la “quiebra de valores” y del compromiso social, parece corroborarles, aunque falazmente tanto en ponderación global, como en injusta correspondencia recíproca y en la propia realidad objetiva, la superioridad, justicia y moralidad de su religión y causa (Kepel, 1995).

Utilización del poder blando (Soft Power [13] ).

Nye es un teórico del “Soft Power”, consistente en una penetración ideológica a través de organismos de tipo cultural. La persuasión cultural como forma de penetración: las ideas, los ideales, el cine, la TV, la gastronomía, las modas. De este modo (1990, 90(4):6) , los adolescentes soviéticos utilizan vaqueros y compran música americana, o los jóvenes japoneses que nunca se han desplazado fuera de su nación llevan chaquetas con nombres de instituciones superiores norteamericanas. Este poder blando sutil y paulatinamente se va apoderando de parcelas de dominio uniformando el mundo en los moldes de la cultura y del estilo de vida americano. Así escribe Nye (1990, 90(4):6) que

un aspecto importante del poder es la capacidad para estructurar una situación de manera que otras naciones desarrollen preferencias o definan sus intereses con los de la nación estructurante. Este poder tiende a surgir de la atracción cultural e ideológica y también de los reglamentos e instituciones de regímenes tradicionales.

Así, siguiendo el ejemplo que Nye nos da, los Estados Unidos tienen más poder de incorporación en el concierto internacional que otros países, pues las instituciones que gobiernan la economía internacional, como el Fondo Monetario Internacional o el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, tienden a incluir los principios liberales del libre mercado y un conjunto de políticas que coinciden en gran parte con la sociedad y la ideología norteamericanas (1990, 90(4):6), con lo que se incrementa el influjo estadounidense en el mundo (Nye, 2003:32). Fukuyama apunta más directamente a la estrategia de penetración, dominio e imposición ideológica, concomitante al fenómeno del dirigismo cultural, como partes integrantes de un proceso gradual de imposición de un nuevo orden globalizador. Escribe Fukuyama (2004:157) que

el internacionalismo liberal, al fin y al cabo, ocupa un lugar de honor en la política exterior estadounidense. Estados Unidos fue el país que fomentó la Liga de las Naciones, las Naciones Unidas, las instituciones de Bretón Woods, el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, la Organización Mundial del Comercio (OMC) y muchas organizaciones internacionales. [14]

En la misma línea estarían la ayuda humanitaria estadounidense en el extranjero y las donaciones internacionales, públicas y privadas, de diversas fundaciones (Nye, 2003), o el aumento de “las aportaciones a las organizaciones internacionales, a la Cuenta del Desafío del Milenio para proporcionar ayuda a los países que se comprometan a hacer progresos en la reducción de la pobreza, y a la iniciativa Global VIH/sida” (Nye, 2005, Marzo 04). Fukuyama (2000) es coincidente en la apreciación de la economía como creadora de valores determinados. En el proceso de creación de estos nuevos valores, siempre de carácter funcional respecto a la actividad económica empresarial, las empresas privadas son protagonistas importantes.

Fukuyama parece situar la economía de mercado también como arma de penetración y como preludio de una democracia liberal, más permeable a políticas globalizadoras influenciables socialmente y homogenizadores en lo cultural. Escribe Fukuyama (1992) que

los principios liberales en economía se han extendido y han conseguido producir niveles sin precedentes de prosperidad material. Una sociedad liberal en economía ha precedido a veces y a veces ha seguido la marcha hacia la libertad política en todo el mundo.

Las corporaciones multinacionales son igualmente otra fuente de poder de incorporación. Según Susan Strange, en cita recogida por Nye (1990, 90(4):6-7),

el poder estadounidense en la economía mundial ha aumentado debido a la producción transnacional. [Continua Strange, texto también recogido por Nye] el lenguaje norteamericano se ha convertido en lengua franca de la economía mundial y de los grupos transnacionales tanto sociales como profesionales. Las universidades estadounidenses han llegado a dominar en el campo del estudio [15] y de las profesiones más importantes, no sólo por el número de sus estudiantes, por sus bibliotecas y recursos financieros, sino también porque realizan su labor en inglés [16] . Comparada con este predominio en la estructura del saber, cualquier pérdida de capacidad en la industria manufacturera norteamericana resulta una verdad insignificante.

Buscando una definición más precisa en orden a lo que Nye nos propone, podemos decir que el “poder blando” consiste en la capacidad o habilidad de estructurar una influencia internacional que no dependa de los factores tradicionales de poder, como pueden ser la fortaleza económica o militar, la dimensión geográfica o de población, sino del adecuado manejo de sistemas simbólicos, de valores [17] , incluso de mitos, que otorgan un poder desproporcionado en relación con los de los factores tangibles. La capacidad de influencia se apoya en lo atractivo de la cultura, ideología y sistema político y depende de la credibilidad del sistema político de ese país (Nye, 2003, Enero, 10, párrafo 3, 2004). Escribe Nye (2004, Abril, 28) que

El poder blando es la capacidad de obtener lo que uno desea, atrayendo a los demás en lugar de amenazarlos o pagarles. Se basa en la cultura, en ideales políticos y en políticas. Cuando se persuade a los demás a querer lo que uno quiere, no es necesario gastar tanto en zanahorias [poder económico] y garrotes [poder militar] para hacer que avancen en la dirección adecuada.

Este desarrollo del “poder blando” en las relaciones internacionales no responde necesariamente a un intento deliberado por desarrollarlo. Muchas veces surge naturalmente de la conexión entre los valores aceptados o enaltecidos por la retórica de las relaciones internacionales y por la opinión pública internacional, y la práctica de esos valores en la política interna y externa de un país determinado. Así, afirma Nye (2005, Marzo 04)

El atractivo de un país, o poder blando, se deriva en parte de su cultura y sus valores (siempre que resulten atractivos para otros), pero también nace de las políticas de un país que se contemplan como legítimas y consultivas y tienen en cuenta los intereses de los otros. A no ser que las políticas se adecuen a los valores, la discrepancia dará lugar a acusaciones de hipocresía.

Aunque la aceptación de esos valores sea libre y se consiga sutilmente, por atracción [18] , seducción o persuasión, que otros países asuman como suyos los postulados que uno quiere y adopten nuestros objetivos considerándolos legítimos [19] , y esto contribuya a mantener la supremacía estadounidense, no debemos obviar que este proceso es parte de un proceso de acción gradual de mayor envergadura con la voluntad de implantación de un imperio universal hegemónico y homogenizador de todos los sectores de la convivencia, controlado por organismos supranacionales [20] , y en el que también jugarían sus bazas, en el debido momento y situación para afianzar el sistema, el poder punzante –sharp power- y el poder económico –sticky power- [21] . Es la vinculación del soft power con el poder económico, por su mundialización en organismos universalmente reconocidos, con el conjunto de políticas unilaterales institucionales [22] el que parece estar entrando como importante influjo en culturas herméticas como la islámica [23] .

Interpretación del efecto “Red” según el cual un producto se vuelve más valioso cuantas más personas lo utilizan

Escribe Nye (1990, 90(4):7) “los EUA tendrán que invertir bastante más que en el pasado reciente en recursos de poder persuasivo, los cuales ayudan a proporcionar un comportamiento de incorporación en cuestiones de poder”.

En términos de “poder blando” –“soft power”-, la cultural e ideológica, EE UU sigue resultando atractivo para mucha gente en muchos países. EE UU tiene más poder hoy que ningún otro país. Y la economía americana ha estado en la vanguardia de la revolución de la información: Internet, con las universidades, exportando formas culturales, o con otros medios, EE UU logra que sus productos sean deseados y utilizados por infinidad de gentes de muy diversas culturas. Ello es debido en gran parte a la posición central que ocupa en las redes mundiales de producción y distribución de información. Se difunden valores, ideas, cultura, productos y toda clase de servicios.

La ventaja de la información es igualmente importante como un multiplicador de fuerza de la diplomacia estadounidense, incluso del “poder blando [24] ”: la atracción de la democracia y de los mercados libres de Estados Unidos (Nye, 1997: 37-42, 2003, 2005, Marzo 04 ). Debe de priorizarse la diplomacia para lograr que la hegemonía en los planos cultural, ideológico y económico no sea considerado como consecuencia del ejercicio de la fuerza, sino fruto de circunstancias coyunturales debidas a interacciones socio-económicas y al multiculturalismo, que lleva a libres adhesiones personales, subrepticiamente inducidas, o educidas por ellos mismos. Esta visión otorga carta de legitimidad ante terceros (Nye, 2003). La misma “apertura étnica de la cultura norteamericana y la atracción política de los valores de la democracia [25] y de los derechos humanos también constituyen una fuente de influencia internacional” (1990, 90(4):7). Por ello tanto las reglas del Derecho Internacional como los bienes públicos mundiales, aceptados por el común de los Estados, y sustentados por las agencias de la ONU, deben inspirarse, Nye habla de “conjugarse”, en los intereses norteamericanos (Nye, 2003). La información tiene aquí gran importancia, pues como Nye sostiene, “el poder está pasando a los `ricos en información´ en vez de a los `ricos en capital´. Sin duda, la información es lo que abre la puerta al crédito, y no la mera posesión y acumulación de capital” (1990, 90(4):7).

Paralelo al poder ejercido por medios tradicionales, institucionales, políticos, económicos o militares, los medios de comunicación conforman un poder paralelo coadyuvante en la finalidad de “dominio general que las ideologías y el dinero pretenden, y con la perfección operativa que los procedimientos de desinformación han alcanzado” (Gutiérrez García, 2001:513). A través de Internet, la televisión, el cine, la música y la propaganda, el liberalismo político y económico -“que hoy en día, insistimos, en que estamos fomentando la democracia [liberal], el autogobierno [con limitación de soberanía por la sujeción a organismos y políticas internacionales] y los derechos humanos [en línea del positivismo jurídico, muchos anclados en la pura arbitrariedad y sin fundamento ontológico iusnaturalista]” (Fukuyama, 2004:177-178)- se va expandiendo del norte al sur del planeta.

Es por ello que gracias a la información, y a su dominio, un producto se vuelve más valioso una vez que muchas otras personas lo utilizan.

¿Nye está en la línea de la “americanización” o de la globalización?

La misma “americanización” está en la línea de la globalización, y va pareja a ésta, aunque el propio Nye se posiciona con claridad por la americanización [26] , pues como decano de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy, en la Universidad de Harvard, defiende lo que interesa a Estados Unidos, y trata que la interdependencia que él teoriza, sea beneficiosa para su nación.

La cultura contemporánea es en su mayor parte una cultura americana. Los americanos han sido los principales artífices de su transformación en un objeto de consumo masivo, al convertirla en pura diversión y entretenimiento. A través del cine y la televisión, Norteamérica ha esparcido su cultura por todo el mundo (Nye, 1990, 2003:63). La cultura pasa a convertirse así en un poderoso medio de influencia.

La americanización de Europa o de Japón es un hecho innegable. Nye describe (1990, 90(4):6) poniendo ejemplos de la americanización en ambos lugares: los jóvenes japoneses usando prendas y logotipos americanos, y los rusos comprando su música.

El dominio americano en los contenidos, la estructura y la tecnología de los medios de comunicación, ha representado el mejor apoyo para el imperialismo político, económico y cultural de los Estados Unidos en detrimento de los valores culturales de otras naciones, que han sufrido el proceso de americanización.

La cultura popular es una de las principales exportaciones de Estados Unidos. El mayor número de entradas que se venden en los cines de Europa occidental son para ver películas [27] de los Estados Unidos. Las canciones de las estrellas pop, como Madonna, Bruce Springsteen y Michael Jackson, son himnos para los jóvenes de todo el mundo. Las hamburguesas –Burger-King o McDonald- y las bebidas gaseosas de los Estados Unidos, Coca-Cola o Pepsi-Cola, se consumen en casi todas las ciudades importantes del orbe. Nye como teórico y defensor del “poder blando” quiere esta americanización mundial, americanización [28] que está en la línea globalizadora que Schooyans (2001, 2002) denuncia como proyecto de instauración de un Nuevo Orden Mundial.

Soft Power e imperialismo.

Fukuyama (1992) lo tiene claro. El triunfo de las democracias liberales supone el principio de la etapa final pues supondrá el fin de las contiendas ideológicas. La modernización de estructuras y el avance social va parejo a la instauración de la democracia liberal y la economía de mercado (Fukuyama, 2001, Noviembre, párrafo 4), pues la democracia liberal es la forma ideal de gobierno, la etapa final de la historia (Fukuyama, 1992). No existe choque de civilizaciones (Fukuyama, 2001, Noviembre), ya que el fin de la historia es el fin de las guerras y revoluciones sangrientas y los hombres pasan a satisfacer sus necesidades en las operaciones económicas (Fukuyama, 1992). Los posicionamientos refractarios de los países islámicos debe interpretarse tan sólo como “una acción de retaguardia por parte de quienes se sienten amenazados por la modernización y, en consecuencia, por su componente moral: el respeto por los derechos humanos” (Fukuyama, 2001, Noviembre, párrafo 5).

Más atendible y sólida en este último sentido parece la tesis central de Huntington (1997, 2002:23,30) del choque cultural entre civilizaciones arraigadas a las religiones, con las siguientes salvedades. Tan sólo los países islámicos tienen fuerza interior real, por ser el único pensamiento fuerte totalizador de las múltiples parcelas de la vida social [29] , para arrostrar al rampante liberalismo político que ha entrado sin cuartel en las naciones desterrando, en proceso de progresiva “desculturación” [30] , las tradiciones y culturas autóctonas [31] . La civilización hindú, la japonesa, la ortodoxa, la africana, la latinoamericana, o la china, han ido aceptando y asumiendo progresivamente lo genuino de la democracia liberal [32] , aunque en determinadas zonas geográficas no podamos hablar todavía de triunfo, pero si como bien señala Fukuyama (1992) de “una distinta posición en el [mismo] camino [hacia la democracia liberal plena]”. Así los derechos humanos [33] “portadores de un nuevo totalitarismo” (Consejo Pontificio para la Familia, 2004:1089), la libertad desligada del mandato de encaminarse al bien por ley natural perenne, la soberanía kelseniana de la ley, la economía de mercado dirigida o la separación Iglesia-Estado, parecen estar tomando carta de ciudadanía mundial.

Kepel (2001:15-16.585) parece coincidir con esta radiografía de Fukuyama al constatar igualmente en algunos países musulmanes, a partir de la década de los noventa, un giro de las nuevas élites hacia una especie de “democracia musulmana”, que considera ya irreversible, en ruptura con la generación de sus mayores. Como causa de esta ruptura apunta (Kepel, 2001:29.580-581.592) la diferencia cultural. Kepel realiza ilación expresa del proceso de declive del islamismo con el “soft power” [34] como efecto de “las telecomunicaciones y la información” (2001:16) que “destruye las ciudadelas identitarias que habían pretendido fortificar la ideología islamista” (Kepel, 2001:592), y con el “sticky power” en relación a la liberalización e integración económica (Kepel, 2001:554-556.588). El nexo de influencia es evidente.

No cabe tampoco por tanto, como sostiene Huntington (1997) el buscar los atributos comunes a las civilizaciones, como camino para cimentar una paz en una especie de ética formal deontológica de mínimos kantiana, pues sencillamente carece de sentido. Salvo la civilización islámica, las restantes han sido ya subsumidas, en menor o mayor medida, por el dirigismo cultural en la línea del pensamiento único globalizador preconizado por el Nuevo Orden Mundial, y con el Islam esta praxis es inviable y nunca tendría eficacia real.

Para Fukuyama la democracia y el libre mercado de Occidente [35] , en la línea de valores del soft power, ejercen un atractivo en todo el mundo excepto en una pequeña minoría (2001, Octubre, párrafo 7), de ahí que sigamos “estando en el fin de la historia porque sólo hay un sistema de Estado que continuará dominando la política mundial, el del Occidente liberal y democrático” (2001, Octubre, párrafo 16). Kepel (2001:585.592-595), centrándose en la realidad de las sociedades musulmanas, vuelve a convenir con Fukuyama, en el devenir mundial hacia la democracia liberal, al augurar que en los países islámicos cristalizarán nuevos hábitos democráticos, frente a los que sostienen esa incompatibilidad [36] . Así veremos sin duda alguna cómo el mundo musulmán entra de lleno en la modernidad según unos modos de fusión inéditos en el universo occidental, sobre todo a través del sesgo de las emigraciones y de sus efectos así como de las revoluciones de las telecomunicaciones y la información (2001:16), al salir de la era islámica, en la apertura al mundo y en el advenimiento de la democracia las sociedades musulmanas van a constituir un futuro ante el cual no existen más alternativas (2001:593).

Coincide Nye (2004), que constata que está aumentando la evidencia que la democracia liberal puede ser una fuerza ideológica que penetre más en el Islam que el propio radicalismo musulmán.

Los derechos humanos onusianos son universales y debe exigirse su implantación mundialmente (Fukuyama, 2001, Noviembre, párrafo 5).

Tanto la interdependencia americana y una modalidad de sistema político, el liberalismo político e ideológico, vinculado al “soft power” sostenido por Nye, como la pretendida cooperación [37] pedida por el propio Fukuyama (2000), pues “nuestros instintos más básicos nos impulsan a crear reglas morales que nos unen en comunidades y a promover la cooperación”, o “el cosmopolitismo y el imperialismo” de Huntington (2004:414), en la visión y práctica global se traduce en una obra de acción gradual de entronización de una dictadura globalista, eufemísticamente llamada “Nuevo Orden Mundial”, preconizado, sustentado, y dirigido por los organismos de la ONU, y apoyado por la opinión pública internacional, opinión previa y hábilmente inducida, “amañada por quienes dirigen entre bastidores, o desde ciertos palcos, las marionetas que se mueven en el tablado de los medios” (Gutiérrez García, 2001:504); nos encontramos frente a un plan de dominación mundial perfectamente preparado y milimétricamente estudiado, que se está llevando paso a paso (Schooyans, 2002).

•- •-• -••• •••-•
José Martín Brocos Fernández

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS. (APA)
Libros
Fukuyama, Francis (1992). El fin de la historia y el último hombre. Barcelona: Planeta.
Fukuyama, Francis (2000). La gran ruptura. Barcelona: Ediciones B
Fukuyama, Francis (2004). La construcción del Estado. Hacia un nuevo orden mundial en el siglo XXI. Barcelona: Ediciones B.
Gutiérrez García, José Luis (2001). Introducción a la Doctrina Social de la Iglesia. Barcelona: Ariel.
Huntington, Samuel (1997). El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial. Barcelona: Paidós.
Huntington, Samuel (2002). ¿Choque de civilizaciones? Madrid: Tecnos.
Huntington, Samuel (2004). ¿Quiénes somos? Los desafíos a la identidad nacional. Barcelona: Paidós.
Kepel, Gilles (1988). Faraón y el profeta. Barcelona: Muchnik Editores.
Kepel, Gilles (1995). Al Oeste de Alá: la penetración del Islam en Occidente. Barcelona: Paidós Ibérica, S.A.
Kepel, Gilles (2001). La yihad: expansión y declive del islamismo. Barcelona: Península.
Kepel, Gilles (2004). Fitna: Guerra en el corazón del Islam. Barcelona: Paidos.
Kepel, Gilles (1991/2005). La revancha de Dios. Madrid: Alianza.
Khalil Samir, Samir (2003). Cien preguntas sobre el Islam. Madrid: Ediciones Encuentro.
Nye S. Joseph, Jr. (1997). Understanding international conflicts. An introduction to theory and history. New York: Longman.
Nye S. Joseph, Jr. (2003). La paradoja del poder norteamericano. Madrid: Taurus.
Nye S. Joseph, Jr. (2004). Soft Power: The Means to Success in World Politics. New York: Public Affairs.
Schooyans, Michel (2002). La cara oculta de la ONU. Mexico D.F.: Diana.

Capítulos de libros
Schooyans, Michel (2004). Tolerancia e inquisición laica. En Consejo Pontificio para la Familia (Comp.), Lexicón. Términos ambiguos y discutidos sobre familia, vida y cuestiones éticas (1089-1094). Madrid: Palabra.

Artículos
Nye S. Joseph, Jr. (1990). La transformación del poder mundial. Facetas, 90(4), 2-7.

Medios electrónicos en Internet
Brocos Fernández, José Martín (2004, Abril). Al oeste de Alá. La penetración del Islam en Occidente [.pdf]. E-aquinas, año 2, nº 4. [Resumen] Extraído el 18 Abril, 2005. Disponible en <http://e-aquinas.net/?id=13&tema=32>. ISSN 1695-6362
Brocos Fernández, José Martín (2005, Abril). El Nuevo Orden Mundial: la desculturación de los medios de comunicación y su influencia en el ámbito familiar. Arbil, 91, Artículo 16 [Online]. Extraído el 13 Abril, 2005. Disponible en <http://www.arbil.org/arbi-d91.htm> ISSN 1697-1388
Fukuyama, Francis (2001 Octubre). Seguimos en el fin de la historia. PoliticasNet [Online]. Extraído el 8 Abril, 2005.
Disponible en <http://usuarios.lycos.es/politicasnet/articulos/seguimosfin.htm> Publicado en (2001, Octubre 21) El País, España [Versión electrónica en base de datos]
Fukuyama, Francis (2004, Diciembre 17). Francis Fukuyama sostiene que el Islam es compatible con el desarrollo de la democracia [Crónica de la presentación de la obra `La construcción del Estado. Hacia un nuevo orden mundial en el siglo XXI´ durante un acto de la FAES celebrado en la Universidad San Pablo-CEU]. Europa Press [Online] Extraído el 3 Abril, 2005. Disponible en <http://www.luxor.com/not-soc/cuestiones/0412/17170351.htm>
Fukuyama, Francis (2001, Noviembre). No hay choque de civilizaciones. Sociología.de [Base de datos] Extraído el 7 de Abril, 2005. Disponible en
<http://www.forumglobal.de/soc/bibliot/f/no_hay_choque_civilizaciones_fukuyama.htm> Publicado en (2001, Noviembre 27) La Nación, Argentina, p. 15 [Versión electrónica en base de datos].
Greenway, H.D.S. (2004, Marzo, 19). The right mix of hard and soft power. The Boston Globe [Versión electrónica]. Extraído el 3 de Abril, 2005 del sitio Web Globe Newspaper Company. Disponible en
<http://www.boston.com/news/globe/editorial_opinion/oped/articles/2004/03/19/the_right_mix_of_hard_and_soft_power/>
Nye, Joseph (2003, Enero, 10). Propaganda Isn`t the Way: Soft Power. The International Herald Tribune [Versión electrónica]. En Op-eds in major publications by Kennedy School experts (Comp.) [Online]. Extraído el 3 de Abril, 2005 del sitio Web de la John F, Kennedy School of Government, de la Harvard university. Disponible en <http://www.ksg.harvard.edu/news/opeds/2003/nye_soft_power_iht_011003.htm>
Nye, Joseph (2004, Abril 13). Soft Power: The Means to Success in Word Politics. Edited transcript, 04/13/04 Carnegie Council for Breakfast [Introduction by Joanne Myers]. [Carnegie Council on Ethics and International Affairs]. [Online]. Extraído el 24 de Abril, 2005. Disponible en
<http://www.carnegiecouncil.org/viewMedia.php/prmTemplateID/8/prmID/4466>
Nye, Joseph (2004, Abril 28). El poder blando y la lucha contra el terrorismo [Versión electrónica]. El País. Sección Opinión. Extraído el 20 de Abril, 2005. Disponible en
<http://indice.elpais.es/articulo/20040428elpepiopi_6/poder/blando/lucha/terrorismo>
Nye, Joseph (2004, Mayo, 03). Europe`s Soft Power. TheGlobalist. The daily online magazine on the global economy, politics and culture [Online]. Extraído el 5 de Abril, 2005. Disponible en
<http://www.theglobalist.com/DBWeb/StoryId.aspx?StoryId=3886>
Nye, Joseph (2004, Mayo, 16). Ignoring Soft Power Carries a High Cost. The Chicago Tribune [Versión electrónica]. En Op-eds in major publications by Kennedy School experts (Comp.) [Online]. Extraído el 3 de Abril, 2005 del sitio Web de la John F, Kennedy School of Government, de la Harvard university. Disponible en <http://www.ksg.harvard.edu/news/opeds/2004/nye_softpower_chitrib_051604.htm>
Nye, Joseph (2005, Marzo 04). El presidente Bush se vuelve blando [Versión electrónica]. El País. Sección Tribuna. Extraído el 20 de Abril, 2005. Disponible en
<http://www.elpais.es/articulo.html?xref=20050304elpepiopi_6&type=Tes&anchor=elpepiopi#articulo>
Schooyans, Michael (2001, Febrero). La ONU y la globalización. [Homepage]. Extraído el 12 de Abril, 2005. Disponible en
<http://perso.infonie.be/le.feu/ms/framesp/psesp.htm>


[1] “To the extent that America defines its national interests in ways congruent with others, and consults with them in formulating policies, it will improve the ratio of admiration to resentment” (Nye, 2003, Enero, 10, párrafo 9).
[2] “When we discount the importance of our attractiveness to other countries, we pay a price” (Nye, 2004, Mayo, 16, párrafo 3). En la misma línea incide en la importancia de las alianzas: “The real key is not how many enemy do I kill. The real key is how many alliances do I gain” (Nye, 2004).
[3] Ahonda Nye (2004) en esta idea
Yet many political leaders still focus almost entirely on military assets and classic military solutions (…) the top board [Nye presenta la analogía de un tablero de ajedrez tridimensional. El tablero superior corresponde a la energía militar]. They mistake the necessary for the sufficient. They are one-dimensional players in a three dimensional game. In the long term, that is the way to lose, since obtaining favorable outcomes on the bottom transnational board [en este tablero sitúa el terrorismo, el crimen internacional, el cambio de clima o la extension de enfermedades infecciosas] often requires the use of soft power assets.
[4] “According to the national security strategy, the greatest threats that the American people face are transnational terrorism and weapons of mass destruction, and particularly their combination” (Nye, 2004).
[5] Para un acercamiento al fenómeno del dirigismo cultural: definición, historia, promotores, fines, juicio y valoración ética, puede consultarse Gutiérrez García (2001:218-219).
[6] En este sentido, apuntando a las consecuencias, señala Gutiérrez García (2001:222) que “el humanismo antropocéntrico (…) erige el método de las ciencias positivas en regla suprema de toda verdad y provoca con este achatamiento injustificado la amputación traumática de la capacidad intelectual y volitiva del hombre”.
[7] El siguiente texto de Huntington (2004:413-414), creemos que sólo podríamos aplicarlo plenamente al mundo islámico.
La cultura, los valores, las tradiciones y las instituciones de las demás sociedades no son, en muchos casos, compatibles con una hipotética reconfiguración de dichas sociedades conforme al modelo de los valores estadounidenses. Sus pueblos además, se sienten por lo general profundamente comprometidos con sus culturas, tradiciones e instituciones autóctonas, y, por consiguiente, se oponen ferozmente a los intentos de cambiarlas desde fuera de acuerdo con unos criterios culturales extranjeros.
[8] Puede consultarse una extensa recensión del libro en Brocos Fernández, José Martín (2004, Abril).
[9] Para los fautores invisibles de este proyecto programado de dominación mundial y del advenimiento de un nuevo orden mundial hegemónico totalitario, puede verse Brocos Fernández, José Martín (2005, Abril).
[10] Estos valores, sostiene Fukuyama (2000) son funcionales, pragmáticos y utilitaristas; los valores no funcionales quedan relegados a una periferia marginal de ayatolás, líderes espirituales o étnicos, o individuos que luchan por una restauración tradicional de Occidente.
[11] Gilles Kepel (1995) muestra que para los musulmanes la democracia, en su concepción de soberanía del pueblo, debe ser desterrada por contravenir los preceptos de Alá.
[12] Como bien apunta Gutiérrez García (2001:220) “no debe preterirse el hecho comprobado de que todo intento de cambio revolucionario, cuando se consolida, cae luego en el prurito de la conservación a ultranza”.
[13] Se pregunta Nye (2004, Abril 13, párrafo 25)
What about soft power? The basic concept of power is the ability to influence others to get them to do what you want. There are three major ways to do that: one is to threaten them with sticks; the second is to pay them with carrots; the third is to attract them or co-opt them, so that they want what you want. If you can get others to be attracted, to want what you want, it costs you much less in carrots and sticks.
Nye (2004) escribe que Soft power
is the ability to get what you want through attraction rather than coercion or payments. It arises from the attractiveness of a country's culture, political ideals, and policies. When our policies are seen as legitimate in the eyes of others, our soft power is enhanced.
[14] Nye (2004) realiza idéntica constatación.
Institutions can enhance a country's soft power. For example, (…) the International Monetary Fund, the World Trade Organization, and the United Nations in the case of the United States. [A continuación añade] When countries make their power legitimate in the eyes of others, they encounter less resistance to their wishes. If a country's culture and ideology are attractive, others more willingly follow. If a country can shape international rules that are consistent with its interests and values, its actions will more likely appear legitimate in the eyes of others. If it uses institutions and follows rules that encourage other countries to channel or limit their activities in ways it prefers, it will not need as many costly carrots and sticks.
[15] Los intercambios culturales son una importantísima fuente de soft power. V.gr. Nye (2004) afirma que
Most of China’s leaders have a son or daughter educated in the States who can portray a realistic view of the United States that is often at odds with the caricatures in official propaganda (…) connections of individuals in the diasporas such as the Indian and Chinese with their countries of origin help to convey accurate and positive information about the United States.
[16] Nye (2004) constata el peso científico, económico, cultural, y en el campo de la política internacional, del inglés, es innegable. Con el uso de la tecnología, la “democratización de la tecnología”, y el control de los canales de información se ha convertido en el idioma más importante y dominante. Su proyección y expansión es universal y ejerce en la línea del soft power un profundo atractivo e influencia, sin obviar los sustanciosos ingresos que genera su uso educativo: intercambios de estudiantes, cursos de idiomas o exposiciones. En este sentido (Nye, 2005, Marzo 04) muestra la nueva estrategia del segundo mandato de Bush, que “parece darse cuenta de que el poder duro solamente bastará para consolidar su posición, y de que sigue siendo rehén de incidentes y percances que podrían desviar de su rumbo incluso los planes mejores trazados”. Se constata, en esta línea y desmarcándose de la prevalencia exclusiva del hard power, un incremento de “la financiación de la diplomacia pública. La asignación de programas de intercambio cultural y educativo del Departamento de Estado, incluyendo centros de investigación, bibliotecas y programas de visitantes extranjeros, ha mejorado un 25%” (2005, Marzo 04).
[17] “El poder blando procede en gran parte de nuestros valores. Estos valores se expresan en nuestra cultura, en la política internacional de nuestro país y en la forma en que actuamos en el contexto internacional” (Nye, 2003:31).
[18] La atracción es mucho más barata que la coerción. Escribe Nye (2003, Enero, 10, párrafo 2) “Soft power is the ability to get what you want by attracting and persuading others to adopt your goals (…) Both hard and soft power are important (…), but attraction in much cheaper than coercion, and an asset that needs to be nourished”.
[19] Escribe Nye (Greenway, 2004, Marzo, 19, párrafo 8) que el soft power puede ayudar “get what you want through attraction rather than coercion (…) It arises from the attractiveness of a country`s culture, political ideals, and policies. When our policies are seen as legitimate in the eyes of others, our soft power is enhanced”.
[20] Puede consultarse a este respecto Schooyans (2001, 2002). El P. Michel Schooyans denuncia un proyecto globalizador totalitario, un proyecto gigantesco con el “objeto de `legitimar´ y montar un gobierno mundial único” de unificación política e integración económica, de implantación de un derecho internacional positivo con la creación de un tribunal penal internacional, y de creación de una nueva religión mundial única.
[21] Escribe Greenway (2004, Marzo, 19, párrafo 12)
Getting the right mix of hard and soft power is crucial to US leadership in the World, but promoting democracy is better done with carrots than sticks. And the alarming rise of anti-Americanism all over the world is not going to make it any easier.
Curiosamente Huntington realiza una correlación causa-efecto del aumento de antiamericanismo, que constata Greenway, con la pretensión de democratizar todo el planeta, que postula Nye. Así,
la introducción de regímenes democráticos en otras sociedades suele estimular y facilitar el acceso al poder de fuerzas antinorteamericanas, como ha sido el caso de algunos movimientos populistas nacionalistas en América Latina o de los movimientos integristas en los países musulmanes (Huntington, 2004:414).
[22] Nos referimos en particular al llamado “pacto mundial”, uno de los instrumentos elaborados por la ONU respecto a la globalización. El Foro Económico Mundial de Davos, que reúne anualmente a los dirigentes de las mil sociedades transnacionales más poderosas, recibió el 31 de mayo de 1999 la visita de Kofi Annan que les propuso en la ciudad suiza de Davos la firma de un pacto global de libertades públicas, del trabajo, de relaciones Norte-Sur, de salvaguarda del medio ambiente y de adhesión a derechos humanos. Estamos ante la progresiva instauración de “una autoridad centralizada, llamada a regir la actividad económica mundial” (Schooyans, 2001)
[23] Reafirmando esta realidad Fukuyama (2004:157-158) escribe que
En el ámbito de la economía, Estados Unidos ha desplegado enormes esfuerzos en las últimas décadas para tratar de fomentar el comercio multilateral liberal y un régimen de inversiones con unas capacidades de resolución de conflictos cada vez más autónomas. Los motivos que le inducen a realizar tal esfuerzo son obvios: los estadounidenses se benefician de la economía global y, de hecho, la dominan, razón por la cual la globalización lleva colgada una etiqueta que pone `made in USA´.
Más explícito es Gilles Kepel (2001:588) que constata la “dilución de la ideología islámica en la economía de mercado”.
[24] “La informática y las comunicaciones (…) está (…) ampliando la importancia del poder blando en la política exterior” (Nye, 2003:73). “La tecnología de la información (…) incrementa la importancia del poder blando” (Nye, 2003:96). “Given America`s role a leader of the information age, the opportunities for American soft power should increase if the nation acts skillfully (Nye, 2004, Mayo, 03, párrafo 2).
[25] Afirma Nye (2004) que “Seduction is always more effective than coercion, and many values like democracy and human rights, and individual opportunities are deeply seductive”.
[26] Señala Nye (2003:118) que Estados Unidos sirve de centro de la globalización, y que ésta “tiene su núcleo en Estados Unidos” (Nye, 2003:119), contribuyendo a reforzar su poder (Nye, 2003:132).
[27] Hollywood es una muy importante fuente de soft power americano. “Los estudios de Hollywood [venden] no sólo sus productos sino también la cultura y los valores estadounidenses” (Nye, 2003:106). En otro texto denota que “Hollywood often portrays consumerism, sex and violence, but it also promotes values of individualism, upward mobility and freedom (including for women). These values make America attractive to many people overseas. (Nye, 2003, Enero, 10, párrafo 5). Escribe que un juicio visto en las películas de Hollywood para afianzar un derecho “may be more effective than speeches by the American ambassador about the importante of rule of law” (Nye, 2004).
[28] Sin embargo es en el propio Estados Unidos donde se producen los mayores ataques y contestaciones frente a la propia americanización interior entendida como asunción de una determinada identidad nacional, una nación “de individuos con los mismos derechos, que compartían una cultura central angloprotestante y mostraban una entrega incondicional a los principios liberal-democráticos del Credo americano” (Huntington, 2004:172). Se cuestiona
la preeminencia, la sustancia y la conveniencia de esa concepción de país. Estados Unidos para ellos no era una comunidad nacional de individuos que compartían una cultura, una historia y un credo comunes, sino un conglomerado de diferentes razas, etnias y culturas subnacionales en la que los individuos se definían por su afiliación de grupo, no por una nacionalidad común (Huntington, 2004:172).
La deconstrucción con el auge de identidades subnacionales niega “idea misma de americanización por poco norteamericana” (Huntington, 2004:173).
[29] Escribe Kepel (1988:12-13) que
las diferencias entre los países islámicos y el resto del mundo (…) son sustanciales (…) el papel político [de la religión] (…) en los países del Islam, no sólo es normal sino ampliamente considerado como natural (…) Para un musulmán, la Iglesia y el Estado son por tradición una y la misma cosa. No son instituciones separadas ni separables. De ningún modo puede recortarse la trama de las actividades del hombre y atribuir algunas cosas a la religión y otras a la política, algunas al Estado y el resto a una autoridad específicamente religiosa (…) Desde el origen del Islam (…) la religión y el Estado se cofunden y forman una unidad.
Idéntica constatación realiza Samir Khalil (2001/2003:76-77)
El Islam se presenta desde sus orígenes como un proyecto global que incluye todos los aspectos de la vida. Es (…) religión, sociedad y Estado (…) un modo de vivir, de comportarse, de concebir el matrimonio, la familia, la educación de los hijos, y hasta un tipo de alimentación. Este sistema de vida incluye asimismo el aspecto político (…)el islam es religión, sociedad y Estado.
[30] Entendemos por desculturación “la pérdida de la energía personalizadora de la cultura del grupo social, e incluso del organismo de la entera sociedad. La merma progresiva, provocada, de las defensas inmunizadoras (…) para evitar los contagios de la degradación intelectual, moral y religiosa” (Gutiérrez García, 2001:510).
[31] Huntington (2004:386) es más optimista en la supervivencia cultural. Sí constata que “la democracia se ha extendido en diversas formas por muchos más países y no existe ninguna otra ideología laica significativa”, de seguido escribe que
los rusos, los chinos, los indios y los indonesios que (…) comparten algo con los estadounidenses (…) no es probable que (…) hallen en principios políticos el hondo contenido y significado emocional que proporcionan los familiares y los amigos, la sangre y el sentimiento de pertenencia, la cultura y la nacionalidad. Todas esas fuentes de afecto pueden tener poco o nulo fundamento empírico, pero satisfacen una profunda ansia humana: la de pertenecer a una comunidad significativa. La idea de que “todos somos creyentes liberaldemócratas en el Credo americano” no parece tener mucha posibilidades de satisfacer esa necesidad.
[32] En esta línea esclarece Nye (2003:123) que “la globalización política (una parte de la globalización social) se manifiesta en el aumento de acuerdos constitucionales, el número cada vez mayor de países que se han hecho democráticos [democracia liberal] y el desarrollo de normas e instituciones internacionales”.
[33] Derechos humanos bien impuestos, o bien infundidos o imbuidos por el “soft power”. Escribe Nye (2003:212)
Antes de la década de 1980, Estados Unidos no pretendía apoyar la democracia a gran escala, pero con los gobiernos de Reagan y Clinton, este apoyo se ha convertido en un instrumento político intencionado. Ya a mediados de la década de 1990, varias agencias estadounidenses (el Departamento de Estado, el Departamento de Defensa, la Agencia para el Desarrollo Internacional (ADI), el Departamento de Justicia, la Fundación Nacional para la Democracia) dedicaban más de setecientos millones de dólares a dicha labor. Nuestro poder económico y nuestro poder blando sirven para promocionar los valores democráticos, y al mismo tiempo, nuestro apoyo a los derechos humanos y la democracia sirve para aumentar nuestro poder blando.
[34] Nye (2004, Mayo, 16, párrafo 9) expresamente defiende que el soft power debe socavar el Islam y atraer con ello a los musulmanes moderados, e involucrarlos por tanto, en el proceso y dinámica globalizador. Escribe que
The United States and other advanced democracies will win only if moderate Muslims win, and the ability to attract the moderates is critical to victory. We need to adopt policies that appeal to moderates and to use public diplomacy more effectively to explain our common interests. We need to stop squandering our soft power, and learn better to combine it with our hard power if we are to meet our current challenges.
[35] En igual afirmación Nye (2004, Mayo, 03, párrafo 5) constata “European promotion of democracy and human rights helps advance shared values that are consistent with American objectives”.
[36] En otra obra posterior (Kepel, 2004) no parece tener ya tan claro el declive del islamismo como cosmovisión periclitada socio-política-económica. Es más, constata la implantación en Europa, donde son minoría, de ciudadelas musulmanas donde ellos dictan las leyes, y su afán irrefrenable por islamizar los lugares donde son acogidos.
[37] Aunque pudiera parecer antagónica la postura que presenta Fukuyama (2004) por un lado, de precedencia en la intervención en ciertos conflictos de los Estados soberanos coordinados sobre los organismos internacionales, él se refiere a Estados Unidos; y por otro la preferencia de los países Europeos de apoyarse en organismos internacionales, el fin el mismo: avanzar en la construcción del Nuevo Orden Mundial.